Coleccionistas

6 Sep

Pasado el curro de las figuritas del mundial, les comento que ahora los gogo´s son lo mas (?)

viernes, 03 de septiembre de 2010 21:48:45 via TweetDeck

Es una verdad absoluta. La gente colecciona cosas. Por una simple cuestión de falta de desarrollo de estética y una incapacidad monetaria, la gente, cuando está en estado niño, colecciona porquerías. No importa en que época de la historia nos ubiquemos, es una costumbre arraigada en lo mas profundo de la humanidad.

Piense usted mismo en su infancia. Acaso no formaba parte del conjunto universal de coleccionistas anónimos? Piedras, chapitas de coca, sapos o autitos matchbox, todos hemos coleccionado algo.

Podría explicar los fundamentos sociológicos de esta costumbre pero, obviamente ya lo ha hecho alguien acá, probablemente mucho mejor de lo que puedo hacerlo yo y, todo hay que decirlo, mi intención aquí es analizar las nefastas consecuencias que esa recolección tiene, en la vida diaria de una madre.

Chapitas, piedritas y estampillas, todo se podía coleccionar. ¡Y éramos tipos felices!

Cuando yo era chica, las colecciones eran baratas. Cada vez que íbamos a comer afuera, le pedíamos al mozo que nos servia que nos dejara las chapitas de la coca y, si el tipo era copado, hasta era capaz de traernos una bolsa así de grande y la colección se incrementaba de manera exponencial. Los fabricantes de gaseosa tuvieron, un buen día, la brillante idea de ponerle a las chapitas adentro un plástico con un dibujo y así apareció el precursor de las “promos” de hoy en día. Todos dejamos de pedir coca y pedíamos crush, porque ahí adentro había una Cachavacha (¡!)

Precursor de las promos, los dibujitos de García Ferré generaban gran algarabía en los niños de los años 70.

Hoy en día los chicos juntan tapitas de cocacola y cuando juntan 3 mas 4,50 les dan un vaso. Lamentablemente, los vasos no califican para colección infantil porque o los rompen o son incautados por las madres porque los durax ya no duran toda la vida.

Otra cosa que juntábamos eran piedras. No piedras cualunques. tenían que ser lisitas y de color claro. Reventábamos bolsillos llenándolos de piedras. Y siempre servían como arma de defensa personal llegado el caso de necesitarla porque te cruzabas con la bandita enemiga de la otra cuadra. Nuestros hijos no juntan piedras. Hoy en día, con la irrupción del fen-shuí y la decoración zen, te las cobran como si fueran pepitas de oro. Si alguno de mis angelitos se hubiera dedicado a juntar cantos rodados o piedras bola, ya se las hubiera afanado para poner en el cantero de las begonias.

Te venden la bolsita de piedras de morondanga y te las cobran como si fueran piedras preciosas, De haber guardado mi colección, hoy sería millonaria.

Según mi hijo de 8 años, en nuestra época los emails venían en sobre. No conoce del todo la finalidad del cartero y el tipo no sabe qué es una estampilla, directamente. Ni le interesa saberlo, sospecho. Nosotros masacrabamos el sobre de la carta del tío Roberto desde Caleta Olivia. Ni hablar de los que teníamos la suerte de recibir de vez en cuando una carta de España con el perfil de Juan Carlos con corona y todo. Hoy en día las cartas suelen ser facturas de luz o teléfono, te las trae un cartero que no es EL cartero, te hace firmar y poner tu numero de DNI. Y desde luego, vienen sin estampilla.

Para los niños del siglo 21 esto vendría a ser una especie de botón SEND.

La cosa es que la posibilidad de coleccionar cosas ha ido mermando con el tiempo y ciertos inescrupulosos comerciantes, que han sido niños como lo hemos sido nosotros pero que han tenido mas visión de negocio, han sacado al mercado un montón de cosas que se coleccionan.

Figuritas:  Es cierto que en nuestra época las figus existían, pero venían en planchas y, convengamos, nos compraban pocas. Las de nena tenían brillantina y las guardábamos entre las hojas del libro Mujercitas de la colección Robin Hood. Lograr llenar el álbum era algo que podía llevarnos un año de trabajo de recolección o mas. No eran autoadhesivas y había que usar la plasticola con cuidado de no pegotear las hojas. Hoy en día, las madres vamos a buscar los chicos al colegio, desde marzo, con cierto temor. Nos acercamos a darle un beso al angelito temiendo sus palabras. A medida que los meses pasan, el temor se acrecienta. Hasta que llega el día fatal. De lejos lo vemos venir. La cara lo dice todo. Cierto inconformismo mezclado con esperanza y atisbos de rabieta. Y las palabras brotan de su boca, infalibles: Mamá, me tenes que comprar figuritas de fútbol. No es “me podes”, no es “me queres”. Es “me tenés”. No hay ni un atisbo de pedido o ruego. Es una orden. Siempre hay alguno que llega con la novedad. A ese habría que echarlo del colegio y azotar en una plaza pública a su madre para que aprenda. No importa figuritas de qué. Suelen ser de fútbol para los varones, de casi ángeles para las mujeres. Mundial, torneo apertura, torneo clausura, temporada 2, 3 o 9, torneo de la Nacional B. Lo mismo da. Los chicos las quieren. Y todos los días las exigen.  El álbum se convierte en un bien preciado, lo cuidan mucho mas que al cuaderno de castellano. Las cambian, las pierden, lloran, las encuentran, ríen. Cada vez que vamos al kiosco preguntamos con temor al kioskero si tiene figuritas. Por que hay veces que se agotan. Y andá a explicarle al enano, que de comercio, ley de oferta y demanda y de los fundamentos keynesianos de la microeconomía no entiende nada, que en el kiosco no hay figuritas. Imposible. Por eso es que las madres, que somos gente piola, solemos comprar 20 paquetes de un saque y las vamos dosificando. Y podemos utilizarlas, ¿por qué no? para exigir una contraprestacion académica aceptable: Si no te aprendes la tabla del 7, no te doy figuritas esta semana. Funciona, créanme.

Quiere asustar a sus hijos? Digale que la proxima vez que le pidan figuritas les va a regalar las que usted guarda de cuando tenía su edad...

Muñequitos de kinder Desde la irrupción en el mercado de este chocolate en forma de huevo, la vida de los padres se ha complicado un poco mas. Por varios motivos. En primer lugar, los chicos ven la publicidad y utilizan el argumento de que es un chocolate con mayor cantidad de leche en beneficio propio. Vamos, quien se lo cree? Un chocolate es un chocolate, no me vengan con que tiene mucha leche y por ende mucho calcio. En segundo lugar, el huevo kinder es carísimo. Y por último, no hay nada mas odioso que abrir la cápsula interna y encontrarse con 300 piezas de tamaño diminuto que hay que encastrar y siete stikers que hay que pegar en el lugar exacto para evitar la cara desaprobadora del angelito. Precisión de neurocirujano se necesita. Nuestros viejos la pasaban mucho mejor, en los chocolatines jack, venía un Boxitracio de una sola pieza.

Al lado de las pequeñas obras de ingeniería mecánica que traen los huevos kinder, debo admitir que la resolución de nuestras "sorpresas" era bastante decadente.

Bolitas: Las archiconocidas bolitas que usábamos nosotros vuelven cada tanto. Pero ojo, los mas críticos de mis lectores pondrán cara de: que decís? Yo ya coleccionaba bolitas! Es cierto, nosotros coleccionabamos bolitas pero cuantas? 10? 20? Esa cantidad compran de un saque estos gusanos. Es medio incomodo, todo hay que decirlo, pararse frente al kiosquero y pedir canicas. Porque el nombre genérico ha cambiado. Es que nuestros angelitos dominan a la perfección el español latinoamericano neutro del disney channel y las llaman así. Bolones, lecheras, bolota, bolita,dragona, boloncho, meteoros, ojos de gato, bolines… requieren un diccionario aparte. Las juntan de a cientos, les rompen los bolsillos del pantalón del colegio y las dejan tiradas con el único fin de que las pisemos y nos rompamos el marulo contra el piso.

Prohibido dejar las bolitas tiradas para que yo las pise y me rompa la crisma.

Tolas y tazos: Las tolas y los tazos causaron furor en los años noventa. Mis hijos los juntaban como Rico Mac Pato juntaba monedas de oro. Eran fáciles de conseguir, venían en los paquetes de Frenchitas (AKA Lays). Las tolas eran una especie de muñequitos de plástico macizo y duro, capaces de destrozar ventanales si eran utilizados como proyectil con buena puntería. Los tazos eran una especie de moneda de carton, parecida a las monedas del bucanero pero con dibujitos de los looney tunes adentro.
Las tolas han pasado de moda pero como nada se tira, todo se transforma, actualmente la moda son los Go-Gos. Hace cosa de un mes que el de 8 me viene taladrando el cerebro cada vez que llego al colegio con un incomprensible  “me compraste gogos?”. Pude pilotearla unos días con un: eh? en que idioma hablas? no se que es eso, acá no los venden, cuando vaya al centro (esa es genial, el tipo considera que “el centro” es una especie de supermercado donde se encuentra todo lo que el quiere y que en San Isidro y zonas aledañas, por ser una especie de despoblado paraje no existen). A las dos semanas, el chico, que será chico pero no come vidrio, empezó con reclamos mas insistentes y finalmente le pedí data exacta: como son, donde los venden y cuanto cuestan. Al día siguiente tenia toda la info el mocoso y logré aplazar el momento hasta el viernes. Por la módica suma de 7 mangos somos los felices propietarios de tres go-gos y dos cartas. Me enteré que el asunto viene reloaded, existe también el álbum de go-gos, que será exigido por you know who dentro de pocos dias…

Se rumorea que los responsables del desparramo en el baño cuando se lavan los dientes serían estos Gogos...

Los psicólogos nos han enseñado la importancia de involucrarse en las actividades lúdicas de nuestros hijos y nosotras, madres argentinas, les hicimos caso. Charlamos con los angelitos sobre lo que les gusta y sobre lo que les interesa. Por eso invertí medio año a aprenderme la formación de Eslovenia y Corea del Norte con las figuritas del mundial. información que ahora no me sirve para nada, porque aunque yo fuera una gran experta en las grandes ligas mundiales, mi hijo ahora habla de Gogos. Y parece que tienen nombres, que, obviamente me tendré que aprender. Imagínense el problema si el gusano me pregunta dónde está Nuclos… la respuesta deberia: ser en tu estante, al lado de Ojaro y Usuzi (?)… No crean que es al pedo, yo uso estas cosas para prevenir el Alzheimer…

Anuncios

7 comentarios to “Coleccionistas”

  1. Fernanda septiembre 7, 2010 a 2:16 pm #

    Mis hijos han colecciónado de todo pero no me quejo.yo colecciono tijeras. Así como lo lees tengo 63!

  2. Ratasantiaguina septiembre 8, 2010 a 1:24 pm #

    Acá ya pegaron los GoGos, pero está empezando a prender lo de tener cartas y personajes de bakugan…AHÍ SI QUE TE LA ENCARGO porque cuestan sus 48 pesos CADA UNO.
    Por suerte con uno le bastó y ahora entró en la furia del Omnitrix de Ben10

    • majogmenendez septiembre 8, 2010 a 2:37 pm #

      Hehehe, que con uno le bastó? Dejame que me ría. Ya te va a pedir otros. Varios otros, a mi me pasó. Asegurate de no pisarlos descalzos cuando estan abiertos porque duele muchísimo…

  3. Todos Gronchos septiembre 10, 2010 a 12:13 pm #

    Colecciono piedritas de lugares donde he estado. Ahora me comentaron que en las piedras está almacenada la energía negativa de esos sitios. No sé. Te juro que las reconozco una por una.

    Con mis hijas es distinto, las actividades lúdicas referidas a objetos coleccionables se reducen a las peleas por tirarles todas las porquerías que guardan.

    Saludos!

  4. Majo Chientaroli septiembre 13, 2010 a 10:32 pm #

    No solo escribis bárbaro, sino que cada cosa de lo que hablás siento que me agarraste de ejemplo a mi! Este post de “coleccionistas” me retrotrajo a mi infancia, a mis figus, mis papeles de carta, mis servilletas de bares, mis bolitas y autitos ( si tb juntaba de eso). Creo que no dejaste a nadie afuera en este post, desde mis hijos hasta yo nos sentimos parte.
    Genia.
    Beso
    @majo_ch

  5. Carolina enero 7, 2013 a 4:36 am #

    ¡No puedo creer! Recuerdo que mi tía me había dado esas tapitas cuando era chica, no se si seguirán estando en algún lado. Tenía bolsas y bolsas (mis abuelos tenían almacén). ¡Qué lindo poder volver a verlas aunque sea por acá!

  6. jesus noviembre 19, 2015 a 12:37 pm #

    Vendo minerales de todo tipo y pepitas de oro.
    Jezu_17@hotmail.com

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: