La vida no es “así”.

22 Feb

Cuando una creía que lo había oido todo, llega CFK y le dice a la familia de las víctimas de #Once: “la vida es así”. Inaudito. #22F

11:12 PM – Feb 21, 2013

once

 

 

Después de 364 días y del horrible papelón que cometió el senador Pichetto, negándose a tratar un proyecto de homenaje a las víctimas del accidente de Once cuando se cumplía un año de la tragedia, diciendo, sin que se le mueva un pelo, que en sesiones extraordinarias sólo se tratan los temas que propone el ejecutivo, a Cristina no le quedó otra más que admitir que hubo víctimas (51 muertos y 700 heridos).

Lo hizo pues, a su manera.

No se le pueden pedir peras al olmo ni humildad a nuestra mandataria, así que en medio de la presentación del (imprescindible) canal de deportes para todos, se acordó de los 51 muertos y les dedicó 212 palabras al tema.

No llegó a 2 minutos. 212 palabras. Hay que ser cínica. Porque habla de respeto a las víctimas y, un año tarde, en medio de un acto que no tenía nada que ver y unos minutos antes de empezar a hablar sobre árboles pegándole a Macri, les dedicó 212 palabras. (algunas, cabe aclarar, repetidas, porque le encanta repetir palabras en sus clases magistrales de drama queen).

Además de meter a Carlotto porque la vio ahí sentada y de recordarnos a todos que ella sabe muy bien lo que es perder a alguien (nos lo recuerda cada vez que se le presenta la oportunidad) dijo uno de los cristinismos que pasaran a la historia, demostrando que tiene menos sensibilidad que un paquete de arroz: La vida es así.

Les juro que cuando leí que había dicho eso, no lo creí. Y me fui al discurso, en video, porque pensaba que me estaban jodiendo. Y no. No me jodían.

La vida es así. Lo dice dos veces.

Y yo, nuevamente, como cada vez que habla, disiento.

La vida no es así. O al menos, no debería ser así.

La gente debería poder viajar en transporte público seguro. Debería poder ir a trabajar y volver a su casa en tiempo y forma. No necesariamente en trenes como los de Japón, pero trenes medianamente en condiciones de circular, como era antes. Llegar a la estación, y saber a qué hora llega. Tomarlo y saber cuánto tiempo va a tardar en llegar a destino. Y, pequeño detalle, tener la tranquilidad de que, cuando llegue a destino, va a frenar. Así debería ser la vida.

Cristina debería haber hablado antes. Debería haber sido compasiva con aquellos que estaban desvastados por la absurda muerte de un hijo, una madre, un marido o una hermana. Ella, que hace año y medio anda con la Cofradía del Santo Reproche porque El se murió por todos nosotros, no tuvo una sola palabra de aliento para los que perdieron a un ser querido o para los que quedaron heridos, enfrentando internaciones, cirugías y miedos. (Aunque, pensándolo bien, si lo que tenía para decir es lo que dijo ayer, un año después, capaz que mejor que se quedó callada).

Los responsables directos deberían haber sido eyectados, inmediatamente, de sus puestos. No sucedió. La concesión a TBA, se la sacaron a Cirigliano cuando ya no les quedaba otra, 3 meses después del 22 de febrero de 2012. Durante 3 meses, intentaron tapar todo. Y recién cuándo no les quedó otra, actuaron. No, definitivamente, la vida no debería haber sido así.

El ingeniero Schiavi, secretario de transporte en ese momento, renunció por problemas de salud. Supongo que tendrá insomnio, cargando con 51 muertos sobre sus espaldas. Pero la vida no debería haber sido así. A Schiavi, Cristina lo debería haber echado a patadas en el culo, si no el mismo día de la tragedia (no me gusta llamar accidente a lo que pasó en Once), al día siguiente cuando salió, suelto de cuerpo, a decirnos que si el tren no hubiera frenado el día anterior, que era feriado, había menos muertos y que la culpa, en definitiva, era de la idiosincrasia argentina, de apiñarse en el primer vagón. Cristina debería haberlo eyectado en el momento. Pero ya ven, la vida es así, y no sólo no lo echó (que en definitiva tampoco cambiaba mucho las cosas, pero hubiera sido un signo) sino que el tipo renunció cuando quiso (dos semanas después de la tragedia) y, lo más grave del asunto, según mi humilde opinión, en medio de aplausos de los funcionarios de mayor y menor rango que estaban presentes. Hubo aplausos para Schiavi. Y no, que quieren que les diga? La vida no debería ser así.

El Estado, lejos de asumir la responsabilidad que tiene en el desmanejo de los subsidios que hizo la empresa de Cirigliano, empresa a la que debía controlar y no hizo, en un intento desesperado de no quedar pegado, se presentó como querellante en la causa penal. O sea, el estado nacional quiso hacernos creer que ellos eran perjudicados, igual que las víctimas. Y buscaron, en un primer momento, a quien echarle la culpa. Encontraron a un maquinista que les venía como anillo al dedo. La culpa no fue del gobierno, ni de cirigliano, ni de Schiavi ni de Jaime. La culpa fue del maquinista, un perejil que se salvó de milagro y que, frente a la propaganda estatal, no tiene como defenderse. Y bueh, la vida es así.

En el canal del gobierno (Canal 7 dejó hace rato de ser el canal del estado para ser el canal del gobierno), en el programa 678 (pagado por vos, por mi y por mi vecino) tuvimos que escuchar, además de toda clase de teorías sobre la culpa de la década privatizadora del menemismo, olvidándose estos personajes del sutil detalle de que los K gobiernan el país desde mayo del 2003, a una panelista decir, al mejor Schiavi Style y sin que se le caiga la cara de vergüenza, que la gente que iba en el tren estaba ahí porque tenía un trabajo dónde ir, resultado del gobierno de los K, que nos dieron trabajo a todos. La vida es así, che. Y los muertos de Once son unos desagradecidos que murieron porque tenían trabajo y nadie tiene eso en cuenta.

Patéticos. Hijos de puta, ladrones y patéticos.  

Hoy se cumple 1 año.

Voy a la Plaza de Mayo. A acompañar, con respeto, a los heridos y a las familias de las víctimas de la tragedia de Once.

Y a decirle, de paso, a Cristina que no le creo. Que la vida no es así. Que en un país gobernado por gente decente, estas cosas no pasan.

 

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2 comentarios to “La vida no es “así”.”

  1. Juira Ratas febrero 22, 2013 a 4:03 pm #

    Tal cual. Ahi queda demostrado el respeto que tiene por la vida. Ajena y lejana, porque con Maxi no tuvo esa teoria, le mando el avion por una infeccion de mierda.

  2. Iván Dawidowski febrero 22, 2013 a 6:05 pm #

    Qué suerte que estamos en manos de alguien que tiene bien en claro qué es y qué no es la vida, qué es y qué no es el dolor, qué es y qué no es la lucha por justicia.

    No puedo expresar la decepción vergonzosa que causa el cinismo, la hijaputez y la mezquindad con que se manejan…

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