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Mamá, vino la tutora…

21 Sep
Estamos a full con la tutora. Desde aca arriba se escuchan las carcajadas de ambos (?)

16 hours ago via TweetDeck

Se nos viene la noche...

Después de recibir el boletín de el de 9, con unas notas que te hacen sospechar que el dinero hasta ahora invertido en su educación fue a parar a saco roto y viendo que se viene la noche porque este colegio exige un desempeño escolar mas o menos aceptable para evitar que el educando se pase buena parte de diciembre yendo a recuperatorios, decidí hacerle caso a los que saben.

Una charla con las directoras a principio de año, me llevó a una reunión con la maestra en el primer trimestre, que a su vez me llevó a unas entrevistas con la psicopedagoga en el segundo trimestre, las que me están llevando a la contratación de una tutora para ver si solucionamos algo en el tercer trimestre.

Primero tuve reunión con las directoras. A fines de marzo me citaron, echándome en cara lo mal que se portaba Javier en clase, la poca atención que prestaba y el poco interés que mostraba en lo que pasaba dentro del aula. Les frené el carro. Vení a decirme que el mocoso se porta mal en Agosto y lo discutimos. Pero en Marzo no tuvo tiempo a portarse tan mal. Me mandaron a hablar con la maestra, que estaba dispuesta a ratificar sus dichos.

La reunión con la maestra no fue mucho más alentadora. Apenas me senté enfrente y con una sonrisa y para iniciar lo que yo pensaba iba a ser una conversación amistosa, le pregunte: y que tal va todo?– la tipa puso los ojos en blanco y solo respondió: mal, muy mal, así no vamos a llegar a ningún lado. Después de quejarse de lo poco que participaba en clase el angelito y de todo lo que molestaba a sus compañeros hablando y haciendo ruido, me sugirió ir a ver a una psicopedagoga.

Pero ojo, la psicopedagoga fue clarísima. El chico es super inteligente, es sólo que está peleado con el proceso educativo. Y me lo dijo sin que se le caiga la cara de vergüenza. Algo así como es un vago redomado que no tiene interés alguno en lo que la maestra pueda llegar a decir. Delicias de tener un hijo siendo grande. A los dos primeros les hubiera pegado tres gritos, les hubiera puesto una penitencia de esas que meten miedo y les hubiera requisado cualquier juguete y a otra cosa. Pero el paracaidista tiene ciertas ventajas sobre sus hermanos mayores. ¿La primera de ellas? Yo ya no quiero más lola. Y gracias a que yo tiré la toalla, el tipo sigue haciendo lo que le viene en gana y la psicopedagoga habla de peleas con el proceso educativo…

Otra de las indicaciones de la psicopedagoga fue: vos correte de ese lugar, contratá a alguien que lo haga, para mantener así el vinculo materno-filial intacto (?). La realidad es que mi vinculo materno-filial está intacto, yo le digo sos un soberano adoquín y el tipo me hace hombritos. No nos ofendemos por eso ni nos queremos menos. Pero como bien dijo el filosofo: no pretendas resultados diferentes si siempre haces lo mismo y como dije en este post, no es recomendable hacer los deberes con nuestros hijos, decidí contratar una tutora.

Algo similar a lo que nosotros llamábamos maestra particular, pero que ahora tiene otro nombre, con mejor prensa. El estigma de burro hay que sacarlo y la maestra particular era para esos casos, así que ahora existe el “sistema de tutoría”, que es una maestra que viene a tu casa a explicarle al angelito lo que no entendió en clase por estar mirando los pajaritos por la ventana y a terminar los deberes que no terminó en el colegio por estar jugando al tutifruti con el gordito Estévez. Lo mismo que antes, pero con un nombre mas cool, bah.

La cosa es que para evitar tener que seguir yendo en diciembre al colegio, tomé el toro por las astas y contraté a Sofi. Sofi vendrá tres veces por semana, le abrirá el cuaderno verde para ver si hay algo que hacer (siempre que Javier traiga el cuaderno verde, claro) (y siempre que haya anotado lo que hay que hacer en el cuaderno verde, de más esta decirlo). Sofi luego ordenará las hojas que Javier tiene totalmente desparramadas por la carpeta, sin seguir ningún tipo de lógica separación según materias, lo de lengua con lo de sociales, lo de naturales con general knwoledge y lo de creative writing con lo de homework. Lo único que identifica es lo de matemática porque las hojas son cuadriculadas. Una vez organizado eso, intentará que el mocoso haga unas cuentas y no se olvide de ningún numero en el camino. Y que estudie lo básico. O que al menos se entere de lo que están hablando, una vaga idea de lo que significa lo que dice la maestra. No pretendo un 10. No pretendo un hijo abanderado. Sólo quiero que el boletín no me de miedo. Y que el tipo pase esta época de su vida siendo feliz. Ya tendrá tiempo para tener problemas serios… ¿Es mucho pedir?

Mantengamos el vinculo materno-filial intacto (?)

Cadena Nacional Para Todos.

20 Jun
A ver senadores, diputados, gobernadores: cuando van a hacer un acto de repudio a esta fulana que se caga en todas nuestras fechas patrias?

5 hours ago via TweetDeck

Es bien sabido que la educación en este país viene barranca abajo desde hace años. No es algo que debamos atribuirle a los kirchneristas solamente. Pero es necesario admitir que los K han ayudado y acompañado fervorosamente este proceso de embrutecimiento cultural del Gran Pueblo Argentino.

No es para menos. A las tomas de los colegios por parte de un grupo minúsculo de alumnos a los que no les gusta la cara del rector (apoyados por una amplia gama de kirchneristas, empezando por el ex ministro de educación y actual candidato a jefe de gobierno porteño), se le suma la decana de la Universidad de La Plata que cada vez que aparece algún impresentable, aprovecha para darle el premio Rodolfo Walsh a la Libertad de Expresión. Se lo dio este año a Chávez, el mismo que cerró el canal RCTV porque eran opositores a la revolución bolivariana y esta semana se lo dio a Hebe de Bonafini, la misma que enjuició públicamente a periodistas que no están pagados por el gobierno. Síganle el rastro a esa decana (Florencia Saintout), nos puede brindar sorpresas de aquí a unos añitos.

Pero la educación viene con mal ejemplo desde arriba. Y la presidente cada vez que quiere comunicar lo que hace (aunque sean huevadas) (habitualmente lo son), como se niega a brindar conferencias de prensa porque le da miedo lo que puedan preguntar, le habla al país desde la absoluta impunidad que le brinda la Cadena Nacional (AKA #CondenaNacional). Es lo que más le gusta. Todas las radios, todos los canales de aire, instantáneamente la ponen enfrente de miles de nosotros que ese día no hicimos nada malo para merecerlo y se pone a explicarnos con voz afectada de Maestra Siruela (si, con S, un lector del blog así me lo hizo saber en esta entrada) todo lo que ella sabe porque es una iluminada que, gracias al cielo, está al frente de nuestro país.

La cosa es que han quedado recuerdos imborrables de las sabias palabras de nuestra señora presidente. Una de ellas era aquella en la que llamaba “yuyito que crece sin ayuda de nadie” a la soja, o cuando hablo del “Bicentenario de los argentinos que venimos persiguiendo desde hace mas de 200 años” (?). Yo sinceramente, solía reírme. Intento tomarme las cosas con sentido del humor y me resulta cómico que alguien sea capaz de decir tantas burradas sin ponerse colorada. Y me causaban gracia (y algo de vergüenza ajena, admito) los chupamedias que la escuchaban decir estas gansadas, sonreían cómplices sin darse cuenta que quedaban cómo una manga de burros. Sobre todo cuando la aplaudían al oírla contarnos que ella comía carne de cerdo que “es un afrodisiaco mucho más efectivo que la pastillita azul” o que si ella “fuera genia haría desaparecer a más de un periodista” (???)

De un tiempo a esta parte empecé a preocuparme. Desde que “Él” nos dejó, los discursos han variado hacia el monotema. Vestida de luto, con ojos llorosos y nombrándolo a cada rato, las cadenas nacionales han dejado de ser lo que eran. Ya no nos reímos. Porque nos dimos cuenta que lo que dice la empastillada Cris, lo piensa en serio. Y estamos ante un gran problema. Porque si el presidente de una Nación pierde el norte, estamos en problemas. Una cosa es que se haga la otaria y mande fruta como cuando nos hacían pasar al frente en el colegio y no teníamos idea del tema. Con un poquito de cultura general, unas habilidades de guitarrera notables y cierta falta de interés en lo que está escuchando del profesor, he pasado con hidalguía más de una lección oral. Otra cosa muy diferente es cuando el discurso está tan alejado de la realidad que deja a todo el mundo en off side.

El 25 de mayo pasado tuvimos una clara muestra de esto: En Chaco, la presidente se dirigió al país para conmemorar los 201 años de la Gesta de Mayo. No se si han tenido la oportunidad de escuchar lo que dijo. Yo no, ya les dije: la escucho saludar e instantáneamente apago lo que sea que está sonando porque me jode. Pero me tomé el trabajo de leer el discurso aquí y los invito a que lo hagan. Para que descubran conmigo que esta mujer, la presidente de nuestro país, al celebrar los 201 años de la Revolución de Mayo no fue capaz, ni en una sola oportunidad, de hablar de aquellos hombres que idearon una patria. Ni una sola mención al primer gobierno patrio. Ni un sólo reconocimiento a Saavedra, Moreno, Matheu, Belgrano, Castelli. No existieron. No hicieron nada por nuestro país comparado con todo lo que hizo Él. 201 años en el que no existió la Nación. Argentina, según esta delirante, empezó a existir el 25 de Mayo de 2003, cuando su marido asumió como presidente. Lamentable discurso, debería quedar en la historia como ejemplo vergonzante de alguien que no sólo no sabe nada de historia, sino que inventa otra. La del matrimonio militante que arriesgó su vida por sus ideales en las épocas oscuras de la Nación. Mitomanía extrema. Nos toma el pelo. O es idiota, una de dos. Lo grave de este asunto es que el 26 de Mayo de 2011 no escuché ninguna palabra de repudio a ese discurso mentiroso. Ningún acto de desagravio por el “olvido” de la parte mas importante de nuestra historia. Nuestros legisladores, historiadores, profesores, lideres de la oposición. No dijeron nada. No hubo denuncias. ¿A nadie le sorprendió?

Hoy es 20 de junio. Nueva Cadena Nacional de Cristina, desde Rosario (¡todos de pié!). Capaz, pensé, ésta vez dice algo. Hablará de Belgrano, aprovechará el micrófono para no solo enrostrarnos lo que le ha costado ser presidente, las cosas que ha dejado en el camino y lo agradecidos que deberemos estar para siempre..? Pero antes de que ella hable, se escuchan las palabras en off que dicen: Transmite LRA1 radio nacional y LS82 canal 7 La televisión pública y RAE, Radiodifusión Argentina al Exterior, junto a todos los servicios de comunicación audiovisual del país, con motivo de celebrarse el centésimo nonagésimo noveno aniversario de la creación de nuestra enseña nacional, desde el monumento a la Bandera de la ciudad de Rosario… Ni siquiera saben que la Bandera se izó por primera vez el 27 de febrero de 1812. Ni que lo que hoy conmemoramos es el fallecimiento de su creador. Empezando así, no vale la pena seguir escuchando. Mejor apago la radio. Perdón Belgrano. Perdón país.

Así estamos...

El país de las maravillas

1 Jun

Que habremos hecho para merecer 8 años seguidos de kirchnerismo… no sé, pensalo.

28  May via TweetDeck

Hace un tiempo me llamó un amigo por una denuncia que habían recibido en la redacción de La Nación sobre un grupito de mocosas de 11 años que se dedicaban a asaltar a chicas de colegios privados de la zona cuando éstas paseaban por las calles del centro de San Isidro, al mediodía o a la hora de salir del colegio.

Sinceramente, no había escuchado nada. Hasta me pareció raro. El centro de San Isidro es un lugar muy transitado, hay gente por todos lado, hay policía (aunque nunca volveremos a tener a un Garrido), no encontras nunca lugar donde dejar el auto, hay turistas, hay tribunales. Es, de los de por acá, el centro mas concurrido.

Me senté en la computadora, todavía escéptica y elegí a las madres de los compañeros de colegio de mis dos hijos varones como destinatarias de mi mail. Fue claro y sencillo: ¿Alguna de ustedes escuchó algo sobre una bandita que asalta, golpea y roba a chicas de colegios en el centro de San Isidro?

A los 10 minutos no paraban de llegarme mensajes, llamadas telefónicas y mails. La cosa no solo existía sino que era gravísima.

Los casos eran muchos. A medida que pasaban las horas, me asombraba más. El modus operandum era siempre el mismo. Iban de a tres o cuatro, elegían la víctima, siempre chicas de 16/17 años con uniforme de colegio y mochila, la rodeaban, la golpeaban, le arrancaban la mochila y se la abrían, les tiraban del pelo, las mordían (?), las pateaban. Todo esto a plena luz del día en la plaza de la municipalidad, la plaza de la catedral o las calles que rodean el casco histórico. Cualquier cosa servía para el ataque. Una navaja, un vidrio. La cosa pasó a mayores cuando, con absoluta impunidad, a una le tajearon la cara con una óptica de auto rota.

Un grupo de padres decidió juntar firmas para presentar ante la intendencia un proyecto de corredores escolares, similar a lo que hay en la ciudad de Buenos Aires para preservar la integridad de los chicos dándoles una zona “protegida” para moverse. Directores de colegios de la zona, preocupados por el asunto, hicieron lo mismo.

Firmé la nota. Mi hijo de 17 años camina esas calles a diario. Pero la firmé a desgano porque no me conformo con lo que me ofrecen. No me convence que le digan por donde tiene que ir, que tenga que seguir una ruta determinada para estar seguro. ¿Cómo es esto? ¿Los chicos tienen que cambiar su rutina porque no podemos darle seguridad al caminar por las calles del barrio a plena luz del día?

Hace unos años hemos venido viendo ciertos cambios en nuestra sociedad. Nos fuimos acostumbrando de a poco, como la rana que cocinan con agua a fuego lento. Nos enrejamos en casa por miedo a los robos, llevamos y traemos chicos de acá para allá por miedo a que les pase algo, no los dejamos andar en bicicleta o jugar a la escondida en la vereda. Nuestros hijos no tienen amigos del barrio, y si hay alguno que tiene, son amigos que se juntan adentro de las casas. Algunos se mudan a barrios cerrados y durante un tiempo viven eso, pero es bien sabido que llega un momento en que los chicos tienen que salir del gueto y no saben moverse solos. Les damos celulares para que nos llamen ante cualquier emergencia, se los roban en la calle y al día siguiente les damos otro. No se toman colectivos, no toman trenes solos. Nosotros también salimos con miedo, escondemos la cartera debajo del asiento cuando manejamos, ponemos traba en la puerta y nos encomendamos a quien sea cuando vamos al supermercado a las 10 de la mañana. Cada día, cuando salimos a trabajar sabemos que estamos a la buena de Dios. En casa, cerramos rejas, espiamos con cámaras de circuito cerrado al delivery que trae la pizza, ponemos alarmas, tenemos un ñato chupando frío en la esquina cuidando que no haya gente extraña merodeando por el barrio. Los que tenemos hijos adolescentes, cuando salen de noche cruzamos los dedos de las manos y de los pies, esperando que vuelvan a casa sanos y salvos.

La vida de los chicos que viven por esta zona es un tanto diferente a la que tienen los chicos que viven en Buenos Aires. Como todo queda lejos, no suelen moverse solos. Ir a la librería, en el caso de mis hijos, equivale a cruzar la vía del tren, caminar 7 cuadras bastante despobladas, varias de ellas en barranca, cruzar la avenida Libertador en su parte mas ancha y pegar la vuelta. ¿Resultado? La mayoría de la veces, hasta que tienen determinada edad, los llevo, los traigo, los espero… Un bodrio para todos. Para mi porque vivo como remisera de mis hijos. Para ellos, porque suelen depender de mi para hacer cosas que deberían hacer solos. Y cada vez que queremos aflojarnos un poco, suceden casos como el de Matías Belardi y otra vez entramos en pánico. Boludeces de pequebú, dicen los pseudoprogres. Los pseudoprogres a los que no les mataron un hijo, claro.

El asunto es que mientras nosotros cada vez estamos mas presos, los delincuentes están cada vez más libres. Con toda la perorata de la falta de oportunidades, que no hay que criminalizar la pobreza, que hay que redistribuir y toda la sanata progresista, estamos como estamos. Es curioso que un gobierno que se llena la boca de como ha cambiado la vida de los argentinos no se de cuenta de que la han cambiado para peor. O se den cuenta pero se hagan los boludos. Y ojo, hablo por San Isidro porque es el lugar donde he pasado la mayor parte de mi vida. Mi vida familiar, laboral, social, transcurre acá. Pero podría ser Villa Zagala o Versalles. Lo mismo da. El asunto es que no estamos tranquilos en ningún lado. Y nosotros, adultos, podemos manejarlo. Pero cuando se meten con nuestros hijos, la cosa cambia. Ellos lidian cada noche que salen con: robos, secuestros, patotas, drogas, boludos que chupan como esponjas y después se suben a un auto y manejan. No es fácil dejarlos salir. Yo confieso que las noches en que los dos mayores se quedan en casa, me voy a dormir con una sensación de tranquilidad indescriptible. Pero tampoco puedo obligarlos a que no hagan lo que tienen que hacer, salir, divertirse, conocer gente.

Vivir como chicos normales, bah.

Nada fácil en este país Nacional y Popular, donde el que sale a pegarle un tiro a otro es protegido porque no tuvo las mismas posibilidades que el que ligó el tiro, aunque ese tiro le haya volado el marulo.

Un país en el que, sin que a nadie se le mueva un pelo, un grupete de chicos que recién están empezando a tener acné toman un colegio nacional, impiden el dictado de clases, jodiendo a miles de chicos que si, con acento, quieren estudiar y no se mueven hasta que el rector renuncie. Avalado, claro está por los padres.

Un país donde no todos somos iguales ante la ley, donde desde el gobierno te dicen: Con las madres no se metan. Y no es que nos estén defendiendo a nosotras, madres argentinas que todo lo hacemos por nuestros hijos como Nazarena (y bien que lo merecemos, claro está). No, no. Con las madres de Plaza de Mayo, denunciadas por corrupción, pago de sobreprecios con dinero nuestro que desde Casa Rosada y por rendiciones poco claras de dónde gastan los que gastan. A esas no se las puede investigar. Los colegios privados tienen que informar el nombre y CUIT de padres que pagan una cuota superior a $2000 para que la AFIP se fije si tienen todo en regla y esta agrupación maneja 300 palos sin rendirle cuenta a nadie. Curioso, no?

Un país donde festejamos los 201 años de la Revolución de Mayo y la presidente, en cadena nacional, con escarapela y todo, da un discurso sobre su marido, que asumió 8 años atrás y cambió la Argentina y que dejó su vida por nosotros. Denle un año más y apuesto a que sale con que “El” fundó la Argentina. Los 200 años que festejamos el año pasado no existieron, se borraron, desaparecieron. French y Beruti no saben dónde meterse tantas escarapelas.

Un país donde, infantil como pocos, el gobierno niega lo que no le gusta. Esta gente no leyó a Piaget y su apartado sobre la permanencia del objeto. Destrozaron el indec, para que no nos cuente cuál es la inflación ni cuanto aumentó la pobreza. Ahora multan a consultoras privadas que se animaban a decirlo. Y Guillermo Moreno (el prototipo del soldado kirchnerista) hasta llegó a amenzar con carcel a quién se atreviera a difundir datos sobre índices de precios. Cada vez que salgo del supermercado tiro el ticket a la basura. No vaya a ser que guarde uno y se me ocurra compararlo con el de la semana pasada y termine tras las rejas.

¿Será realmente que nos lo merecemos? ¿Tan turros habremos sido en otras vidas para tener que soportar este karma?

 

Mamá, traje el boletín…

9 May

Che má, me dieron el boletín, dice el de 17. La hora de la verdad en 3, 2, 1…

13 hours ago via TweetDeck

Ya he afirmado en este blog varias veces que las maestras (y al hablar de maestras incluyo a profesores, directivos y, me animo a decir, hasta administrativos de colegios) nos odian. Y una buenísima muestra de eso es que no contentos con amargarnos 3 semanas al año mandándonos el boletín, mandan también el “pre boletín”. Algunos (los mas bien pensados, presumo) opinan que lo mandan para que vayamos esperando #lapocalipsis mes y medio después. Y que al menos estemos avisados. Yo, sinceramente, creo que es sólo pa hacernos sufrir a los padres, que comprobamos en tres nuevas oportunidades a lo largo del año, que nuestros hijos son unos vagos.

La cosa es que no hay derecho farfullan los adolescentes. Por culpa de ese adelanto de malas noticias, ellos tienen que agudizar el ingenio e inventar el doble de excusas. Trabajo arduo que los distrae por minutos de lo realmente importante: No hacer nada.

He aquí unos pequeños diálogos mantenidos, a lo largo de los años con mis hijos ante el fatal momento de presentar boletín:

Método “No soy yo, son ellos”

-La de ingles es una turra, nos toma cosas que no sabemos. Hablamos ya con el orientador para que le diga que no sea tan yegua. Pero el guacho no nos da bola, yo te dije, ¿viste? Es un traidor.

Método “Escurridizo”

-¿Porque tenes un 5 en literatura? ¿Qué libro estas leyendo? ¿Compraste alguno?

-No, me lo baje al ipod, desde taringa!

-¿Y lo podes lees en el ipod?

-Si, la mina me deja.

-¿Pero lo lees?

-Bueh, esteeee, no. A veces.

-Ok, no hace falta que me expliques porque tenes un 5.

Método “Distractivo”

-Me dieron un montón de papeles en el colegio para que firmes, y aquí está la cuenta, la abrí, me parece que se van de mambo con lo que cobran, esta es la nota del campamento y esta otra es porque vamos a hacer una acción solidaria con una escuelita del bajo, mirá, mirá, leela y firmalas a todas…

-Pará, que son demasiados papeles, este de acá que es?

-Ah, nada, una boludez, el boletín…

Método “Esto podría ser peor”

-Me dieron el boletín pero antes de que te encules, te aclaro que soy uno de los pocos que tienen más de una materia arriba.

-¿Cuantas tenes arriba?

-Dos. Pero algo es algo.

Método “Fallo de Cálculo”

-Acá está el boletín. Tengo cuatro abajo. Lengua, Biología, Ingles, Física y Filosofía.

-Matemática no te la llevas? Porque son cinco, no cuatro.

-Ah.., conté mal.

Método ¿Que pretende usted de mi?

-El 1 de Doctrina es porque el tipo escribió un libro y quiere que leamos ese. ¿A vos te parece?

Método “el Mundo en mi contra”

-La de literatura me odia. La de matemática también. Y el de proyecto creo que me tiene rabia. Por eso me ponen esas notas.

Método “Optimista”

-En sociología me va re bien.

-Yo no llamaría “re bien” a dos 7.

-Ah no? Comparalo con los dos 1 de Física.

Método “Mentalista”

-¿Dónde están los cálculos de la prueba de matemática en la que te sacaste un 4?

-Los hice mentalmente.

-Pero tenes que hacerlos en la hoja, no mentalmente.

-Pero a mi me salen bien mentalmente, no escribiéndolos.

-Te sacaste un 4, por lo visto no te salen tan bien…

Método “Semántico”:

-Ma, traje el boletín, está masomaso.

-Definime “masomaso”.

-5 abajo, las demás arriba.

-Eso no es “masomaso”. Eso se llama mal.

-Que exagerada!

Método “Vos no sabes lo que es esto”

-El 1 en biología fue porque nos tomo una prueba con los huesos del cuerpo humano. Pretende que nos sepamos el nombre de los 148 huesos, es una locura!

-Los huesos del esqueleto son 206.

-Bueno, peor entonces!

Método “Tecnológico”

-El 1 en Historia es porque no pude entregar un trabajo.

-¿Por que no lo entregaste?

-No me andaba la impresora.

-¿Qué le pasaba a la impresora?

-No se, no andaba. Estaba muerta.

-¿No estaría desenchufada?

-Ah no se, no me fijé…

Método “Sube y Baja”

-Má, traje el boletín, felicítame. Subí todas las materias que tenia abajo.

-Que bien, a ver?… pero las que tenias arriba ahora las tenes abajo?

-Ves como sos? No te alcanza nada…

Método “Futurológico”

-Yo se como es esto. Yo te doy el boletín y vos empezas a los gritos.

 

Método “En tu época era más fácil”

-El 3 en historia es porque estamos viendo todo el siglo XX y es re difícil.

-No jodas, no es taaaan difícil, yo lo estudie en su momento.

-Ah que piola pero vos estudiaste hasta la mitad del siglo XX, yo hasta el final!

Método “Diagnóstico Médico”

-¿Por qué tenes un 1 en Física?

-Porque el tipo es bipolar.

Método “Excusativo-Culpógeno”

-Un tres en Geografía?

-La culpa es tuya, yo estaba estudiando y vos me pediste que te ayude a bajar las cosas del súper.

-Tardaste 6 minutos en bajarlas.

-Ah pero después me había desconcentrado…

Método “Autoestima por el piso”

-¿Cómo puede ser que te pongan un 3 en Historia?

-Perdón mamá, es que no entiendo. Yo no soy tan inteligente…

-La historia no se entiende corazón, se estudia.

No importa que notas traigan, no importa cual es el motivo de los aplazos. Para nuestros hijos siempre la culpa la tienen los demás. Los profesores, los directivos, los contenidos o, cuando todo lo demás falla, la madre.



Socorro, ¿cuarto grado?

27 Abr
Le ayude al de 8 a estudiar para la prueba de matematica y se sacó un 4. Mejor me dedico a no ayudarlo, no?

19 hours ago via TweetDeck

Todos dicen que 4° grado es difícil. Mis dos hijos mayores lo sobrevivieron y yo apenas me despeiné en el proceso. Pero ésta vez, lo estoy sintiendo imposible. En el colegio del enano les están dando con todo y se me complica, fulero, atajar tantos pelotazos. Porque la que los ataja soy yo. A él le importa poco y nada.

Hay un discurso que no coincide con la realidad y lo vivo desde la reunión de padres.

La maestra dijo:

Los chicos tienen que hacer los deberes en casa sin ayuda de nadie.

Cuando el de 8 llega a casa y le pregunto si tiene deberes, instantáneamente (creo que por acto reflejo) levanta los hombros, hace muecas con la boca y sospechas que no tiene idea. Ni siquiera le da para mentir. Yo me escudo pensando en que ya va a madurar, es uno de los más chicos de la clase…

Cara de no se bien de qué me estas hablando, pero no me gusta.

La maestra avisó:

Los chicos deben manejar el calendario, así saben que día tienen que traer deberes, que días tienen lección y que días tienen pruebas.

Javier no pegó el calendario en el cuaderno de comunicaciones, ergo Javier no sabe que día tiene deberes, que día tiene lección ni que día tiene prueba. Yo llamo a una madre para que lo escanee y me lo mande.

No confíe en los calendarios. Sobre todo si no los tiene.

La maestra comentó:

En el cuaderno verde les voy a enviar todas las notas.

Javier no trae el cuaderno verde. Y cuando lo trae las notas dicen: Estimados padres, los alumnos de 4° grado… y no escribe nada mas, llenándome de intriga a diario. Yo empiezo a amenazarlo si no lo trae y después lo amenazo si no lo trae con las notas escritas.

Si ven un cuaderno tirado, me lo dan? Apuesto a que es el de Javier.

La maestra anunció:

En cuarto grado aprendemos a usar carpetas, con divisiones según el área. Una para matemática, otra para Lengua, otra para sociales y otra para naturales. Vamos a ir enfoliando cada unidad. Al final, con el separador naranja, van las evaluaciones. En la carpeta de ingles tienen separadores para Language, General Knowledge, Dictation, HomeWork y Grammar.

Convengamos en que el término “aprendemos” no es muy abarcativo. La maestra aprenderá (y ya era hora) a usarlas. El mío mezcla absolutamente todas las hojas, las pone al revés, las cambia de ubicación, las numera mal, empieza siempre una nueva dejando enormes espacios en blanco y, cada tanto, pregunta cuándo le voy a comprar cuadernos de vuelta. Yo me pregunto a qué se referirá la maestra cuando dice “enfoliamos”. Busco enfoliar en la RAE pero no aparece. Me preparo un te de tilo.

La maestra señaló:

Los chicos sacan libros de la biblioteca, los leen y los exponen ante la clase. En castellano y en inglés.

Cuando le pregunto a Javier si ya le dijeron cuándo iba a tener que exponer el libro que sacó de la biblioteca el tipo me miró como si le estuviera hablando en alguna lengua muerta de la zona comprendida entre el Eúfrates y el Tigris y sólo atinó a preguntar: ¿qué libro? Necesité comer carbohidratos.

La maestra explicó:

Al finalizar cada unidad vamos a tener un Ejercicio Evaluador.

Cómo titulo del primero, Javier escribió 3jercicio 3valuador. Imaginen como prosiguió, con un inicio tan poco alentador. Yo me agarré la cabeza.

Se sacará un 0 en matemática, pero en lógica merece un 10.

La maestra aseguró:

Los chicos tienen que saber que el martes tienen ciencias naturales y el jueves ciencias sociales.

Javier mezcla las hojas de naturales y de sociales como si no notara la diferencia y el único día de la semana que diferencia de los demás es el miércoles porque en el comedor tienen día de campo y les dan hamburguesas con coca cola.

La maestra informó:

Los chicos tienen que resolver cuentas cada vez mas complejas:

Y sentada enfrente de mi hijo intenté entender por qué en lugar de sumar así:

   456

+ 214

  _ 64_

    734

suma así:

4 +2 +     = 7

5 + 1 + 6 = 3 (+1 que sube)

6 + 4 + 4 = 4 (+1 que sube)

Resultado Final: 734.

El tipo contó que es un método que le enseñaron, pero la realidad es que sumando así lo araron en la prueba de matematica. Agarré el cuaderno verde para mandarle una nota a la maestra.

Glorioso el ahorcado del final. Confieso que hubiera puesto lo mismo...

La maestra amenazó:

Los viernes tienen dictation en ingles. Los martes dictado en castellano.

Cuando le pregunto a Javier si trajo la lista de palabras me mira como si le estuviera preguntando si resolvió la ecuación de Schrödinger. Yo aumento mi dosis de rivotril.

No se si matarlo a él, matarla a ella o matarme a mi...

La maestra advirtió:

Este es un curso numeroso, no voy a permitir desorden ni ruidos que impidan el normal desarrollo de la clase.

En una de las pocas veces en que tuve el honor de recibir el cuaderno de comunicaciones en casa traía una nota de la directora (¡!) citandome porque el angelito habla el día entero en el colegio. Ahí dije pará la mano, no me hago cargo. Decile que se calle la boca y listo. A mi me funciona en casa cuando lo mando a dormir… o es que tengo que estar en todo???

Habíamos perdido la guerra.

2 Abr
Les pregunte a los chicos que sabían de las malvinas. Poco y nada. Marche una clase de historia!

40 minutes ago via TweetDeck

Hoy se cumplen 29 años del desembarco de tropas argentinas en un intento desesperado de los militares de mantenerse en el poder, allá por 1982 cuando veían, preocupados, que la gente ya no se los bancaba. Para la gilada no hay nada mejor que inventar una causa nacional, buscar un enemigo exterior y entretenerlos a todos peleando contra un “malo”. Los argentinos somos así. Podemos estar matándonos entre nosotros pero si nos ponen enfrente un contrincante externo, vamos todos contra ese, que en definitiva debe ser el responsable de todos nuestros males.


Ese 2 de abril nos despertaron para ir al colegio y recuerdo a mi papá sentado en su cama, escuchando la radio, diciendo: están locos… Nos explicó durante el desayuno que los argentinos habían desembarcado en las islas Malvinas, habían tirado tres o cuatro tiros a los policías que estaban ahí y habían izado la bandera argentina.

Wow, pensé en ese momento haciendo memoria para recordar, en el mapa Rivadavia, donde estaban las islas Malvinas.

Cuando llegamos al colegio, las noticias corrían como un reguero de pólvora. Había habido un muerto. La única bala que los ingleses habían disparado había matado al teniente de fragata Pedro Giachino. Sus hijas (o hija, no recuerdo si eran mas de una) iban a mi colegio.


Al muerto lo habían ascendido, era un héroe nacional, la gente en Buenos Aires iba a la plaza de Mayo a vitorear a Galtieri al son de la marchita, que gritaba, para gran algarabía general las famosas palabras “Si quieren venir que vengan, les presentaremos batalla”, las banderas argentinas flameaban en ventanas y balcones y todos saltimbanqueabamos al grito de “el que no salta es un ingles”.


Fue todo risas durante unas semanas. Que los ingleses son todos trolos así que no pueden ganar una guerra, que los yanquis nos van a apoyar, que el TIAR (tratado interamericano de asistencia reciproca) va a hacer que todos los países americanos, desde Canadá hasta Chile le declaren la guerra a Gran Bretaña, que somo lo mejore, somo…. Hasta el gobernador de las islas, el General Mario Benjamín Menéndez vociferaba, para gran beneplácito de la gilada: que traigan al principito! (hablando del príncipe Andrés de Inglaterra)

Bueno. Los ingleses nos hicieron caso y lo trajeron. Al principito y a un montón más. Miraron todo por TV, fueron a la enciclopedia Britannica para ver quienes eran los mamertos los argentinos que habían invadido las islas y pusieron proa al sur. Y la primer ministro inglesa, Margaret Tatcher, apodada la dama de hierro decidió recuperarlas. Los gringos nos miraron con cara de sorpresa cuando les recordamos el TIAR y nos dijeron: no che, ustedes no entendieron nada… Los chilenos, con quienes nos acabábamos de pelear por el canal del Beagle hacia 4 años, decidieron, muy inteligentemente, ponerse del lado de Inglaterra. Los canadienses le recordaron a los milicos que ellos estaban en América pero eran parte de la Commonwealth.


Mientras tanto, en la ciudad de Bahía Blanca, nos preparábamos para la guerra. A partir de las 7, cuando caía el sol, había que hacer oscurecimiento. Esto significa tapar todas las luces que dan a la calle. Bajar persianas sin que quede una sola rendija con luz, apagar todo el alumbrado público, patrullar las manzanas (había encargados de manzana) y tocarle el timbre a todo aquel que tenga algo prendido, aunque sea el reflejo de la tele a través de una cortina. Los autos no debían circular mas que lo estrictamente necesario y lo hacían con cinta de embalar tapando las luces delanteras y traseras de manera que apenas quedara libre 1 centímetro. Así vivímos entre mayo y junio del 82. Recuerdo a mi viejo, que laburaba en Petroquímica Bahía Blanca, agarrándose la cabeza para explicarle a los boludos de Puerto Belgrano que la antorcha del polo petroquímico no se podía apagar a la noche y volver a prenderla a la mañana. No lo entendían e insistían en que era al pedo oscurecer la ciudad si había un fósforo grandote prendido fuego. Mi viejo (recuerdo que salió en televisión) explicaba que el oscurecimiento no hacía falta porque los ingleses no tenían aviones de la segunda guerra mundial, los tipos tenían radares y si querían bombardear Bahía Blanca podían hacerlo aunque estuviera todo apagado. O podían hacerlo de día.

Como, en efecto, podían atacarnos de día, en el colegio hacíamos simulacro de bombardeo. Sonaba un timbre y si estábamos en clase, había algunas encargadas de cerrar los postigos, otras de apagar la llave de gas de la estufa y todas nos metíamos debajo de los bancos para soportar, indemnes el derrumbe. O sonaba en medio del recreo y todas corríamos en tropel a a escondernos debajo de los marcos de las puertas, lejos de los vidrios que podían volar por los aires. Por suerte los ingleses no nos bombardearon…


El 24 de abril aparecieron los ingleses en el mar. Dos portaviones y siete destructores. Más los submarinos nucleares que no se veían porque estaban abajo del agua. Caramba, habrá pensado algún milico. Esto no estaba en los planes.

El 2 de mayo, el submarino nuclear Conqueror le mandó un misilazo al ARA General Belgrano. Yo me acuerdo patente. La peor de las noticias era que el papá de mi compañera Patricia Barrios fue uno de los 368 muertos en el hundimiento. La guerra dejó de ser divertida para nosotras.

Mientras en las islas, los conscriptos (chicos de 18 años) la pasaban pal culo. Nosotras tejíamos bufandas y gorros a velocidad record, comprábamos chocolates, los abríamos, les poníamos cartitas de aliento adentro, los volvíamos a cerrar y los llevábamos no recuerdo donde, pero con la promesa de que serían entregados a los soldaditos que podían ser nuestros hermanos, primos o amigos. Tiempo después, esos chocolates con cartitas se vendían en los kioscos de Comodoro Rivadavia, mientras los generales, coroneles, sargentos y tenientes seguían juntando guita, los chicos se morían de frio en las islas. No me lo contaron, lo viví. Fue en ese momento cuando descubrí el significado de la palabra Hijos de Puta.

Los Comunicados del Estado Mayor Conjunto nos decían que íbamos ganando. Si vos decías algo en contra, tus amigos, llenos de ese fervor argentino, te puteaban hasta en sánscrito. Los medios seguían el mismo discurso. Los actores y actrices hacían maratónicas transmisiones en las que recaudaban fondos para la guerra. Una excelente muestra de lo que un discurso del gobierno, repetido hasta el cansancio por los medios puede lograr. ¡Vamos ganando!

Llegó junio y de a poco la realidad nos fue pegando duro en la cara. No íbamos ganando. Nos estaban dando un baile importante. No teníamos armamento, no teníamos equipamiento, no teníamos infraestructura, no teníamos entrenamiento. No participábamos en una guerra desde la del Paraguay en 1865 y nos estábamos peleando con una potencia mundial que había formado parte de todas las guerras grosas del siglo XX. Nosotros en ninguna. Se empezó a murmurar que lo mejor que le podía pasar a los soldados era caer en manos enemigas. Como prisioneros de guerra la pasaban mejor que como combatientes. Al menos les daban comida y abrigo.


A mediados de Junio vino el Papa Juan Pablo II. Mi viejo nos cargó a todos en el auto y vinimos a Buenos Aires. La esperanza de varios era que el Papa lograra lo que muchos habían intentado sin éxito (el gobierno Peruano, el ministro de relaciones exteriores americano, Haig, el secretario general de la ONU, Pérez de Cuellar): que Argentina entienda que no había modo de ganar esa guerra y que busque la vía diplomática para reclamar la soberanía sobre las islas.

El 14 de Junio, lunes, volvíamos en auto a Bahía y escuchamos por la radio el último de los comunicados del estado mayor conjunto: La Argentina había presentado su rendición en las islas. Habíamos perdido la guerra.


Hoy me desperté cantando la marcha de las Malvinas. De todas las marchitas que aprendimos en el colegio, es la que mas me gusta. Y como todos los 2 de abril, recuerdo lo que pasó con una mezcla de bronca y pena-

Bronca hacia los responsables, que nos embarcaron en la mas trágica de nuestras epopeyas para mantenerse en el poder. Bronca hacia todos los que llenaron la plaza de Mayo cantando vítores, demostrando que somos unos pelotudos que compramos espejitos de colores a cualquier precio. Bronca hacia los que mantuvieron esa propaganda y nos hicieron creer que ganábamos.

Y muchísima pena. Por los conscriptos y soldados de bajo rango que mandaron a combatir a las islas, sin preparación, sin equipamiento, sin razones, sin posibilidad de ganar una guerra que no tenía ni pies ni cabeza. En definitiva, sin tener ganas de estar ahí. No querían ser héroes. Querían vivir tranquilos. O al menos vivir. No pedían tanto, no?

Feriado puente de la memoria.

23 Mar
Che Cris, el feriado puente del viernes es muy complicado explicarselo a los chicos, me das una mano?

2 hours ago via TweetDeck

Tuve que explicarle a Javier por qué esta semana teníamos fin de semana largo. Tarea nada fácil ya que si suponemos que es un día de reflexión no es del todo piola que sea feriado largo. Yo, al menos, en los feriados no reflexiono. La paso bomba, salgo con amigos, leo, me divierto. Pero no reflexiono.

Le dije que no festejábamos nada, que lo que hacíamos ese día era pensar en lo que nos había pasado años atrás y en que era necesario que no nos volviera a pasar lo mismo.

No le quedaba demasiado claro. No lo culpo, pobre. El discurso oficial de la TV pública lo llevaba a suponer que los militares eran seres de otra galaxia que un día habían invadido la Argentina y que unos jóvenes idealistas habían hecho lo posible para ofrecer resistencia. Un discurso súper cool, todo hay que destacarlo. Antes de que empezara a imaginarse a los montoneros como si fueran Vegeta, Gokú y Goham, le expliqué que no era tan así. Que los jóvenes idealistas lo que querían hacer era derrocar al gobierno constitucional, elegido democráticamente, que era bastante choto pero era lo que había. Y que los seres extraterrestres, en realidad eran unos militares que contaban en ese momento con el apoyo de buenísima parte de la sociedad que estaba harta de  los jóvenes idealistas que ponían bombas a cada rato, de la patota sindical y de la subnormal que teníamos como presidente, que era la viuda del ex-presidente, que la había dejado de vice antes de morirse en una clara muestra de que Perón, a los argentinos, nos odiaba.

Me miraba sin entender nada. -Entonces los militares que nos vinieron a salvar eran buenos?

-No,  eran unos reverendos hijos de puta. Mataron a muchos, torturaron a otros tantos, robaron bebes y encima fueron unos chorros. No había democracia y ellos decidían por nosotros quien era el presidente.

-Y si no les hacías caso?

-Te agarraban y no te volvía a ver nadie.

-Y los idealistas eran buenos?

-Tampoco. Ahora los pintan como buenos pero en ese momento querían que Argentina fuera Cuba pero sin palmeras ni mar Caribe.

-No está bueno ser Cuba?

-No. En Cuba no hay libertad, no hay democracia ni hay jabón para lavarte las manos.

-¿Y ya se murieron todos?

-Muchos si, pero algunos no. Los militares, o se murieron o están presos. Ya nos los sacamos de encima. Los que armaron el bardo, algunos se murieron pero otros no. Encima no están presos, muchos estan en la casa de Gobierno con Cristina.

-¿Cristina era una joven idealista? (es de destacar que para mi hijo de 8 años Cristina es un personaje totalmente identificable, tanto que cuando la escucha hablar por la radio se lo oye decir: ¿Otra vez esta loca gritando? ¿No puede hablar sin gritar?)

-No, Cristina no era de esos jóvenes idealistas, ella se hace la que si, pero la realidad es que cuando llegaron los militares, Cris y su marido se rajaron a Santa Cruz donde se dedicaron a hacer plata, comprando las casas de la gente que no podía pagarlas porque los militares se las cobraban muy caras.

-¿Y eso cuándo fue?

-Cuando yo era chica.

-Ah… hace mil años!

-No son mil años mocoso, más respeto. Pero si, fue hace mucho, hace 35 años.

-No entiendo qué festejamos, si hubo malos de los dos lados, si se murió mucha gente, si mucha gente se quedó sin casa, si nadie ganó…

Volví a explicar que no festejábamos nada, que lo que hacíamos era reflexionar para que nada de lo que vivimos vuelva a pasar en este pais.

-Ah… y nosotros nos vamos a reflexionar a la playa a Pinamar?

Quise explicarle que Cristina había decidido que como caía jueves, era piola la idea de puentear el viernes, que nadie labure, que la gente salga de viaje, no haga nada, la pase bomba y disfrute. Pero me parecía bastante ilógico, teniendo en cuenta que lo que estamos conmemorando son los 35 años del último golpe de estado. Tendríamos que seguir laburando para sacar este país adelante en lugar de inventar feriados y santas jodas a cada rato. Tendríamos que dejar de echarnos las culpas unos a otros y hacernos cargo de lo que fuimos y somos como sociedad. Tendríamos que darle la espalda a los discursillos de gente como Hebe de Bonafini porque en una sociedad democrática lo que ella postula no sirve, tendríamos que sin olvidar el pasado, mirar para adelante porque no podemos seguir dándonos la cabeza contra las paredes por lo que pasó hace 35 años y sintiendo culpa por lo que permitimos entonces, permitir la reivindicación de los violentos hoy en día. Pero la idea del feriado no fue mía. Fue de una presidente, que en lugar de pensar un modelo de país en serio, donde todos empujemos el carro para el mismo lado, no sabe que hacer y hace boludeces cómo ésta, decretar feriado puente el día de la memoria.

De mas está decir que si Cristina fuera de ultraderecha, los pseudoprogres estarían batiendo el parche, indignados por la banalización de la fecha. Y sin embargo, están chochos… gente rara los pseudoprogres.

Decidí cambiar de tema. Nada mejor que un: anda a bañarte que es muy tarde para dejar de explicar algo que para mí no tiene sentido.

Les juro que no lo entiendo.

Canasta escolar para todos.

11 Feb
Si la canasta escolar cuesta 80 mangos, yo soy Marilyn Monroe. Sin rulos.

5 hours ago via TweetDeck

La Excelentísima (?) Señora Presidente de la Nación presentó la canasta escolar básica, anunciando con bombos y platillos, que sólo ha sufrido un incremento del 7% con respecto a la del año anterior.
Dijo que se emociona cuando se acuerda de los dibujos que hacía con las pinturitas Faber Castel y no se qué otra sanata más.

La realidad es que las madres estamos a esta altura del año agarrándonos la cabeza al pensar que, cuando todavía no nos recuperamos de los gastos de las vacaciones, ya tenemos que empezar a pensar en los gastos del inicio de clases.

La presidente anunció una canasta escolar básica de 80 mangos, compuesta por cincuenta productos, incluida la mochila.

Como mochila este año le tengo que comprar al angelito porque la suya da lástima, estuve viendo precios.

Dejé de lado las que tienen personajes de Ben10, Pikachu o Los Simpson y también a las Jamsport negras y blancas. A las primeras porque ya pasa a 4°, no es tan chico y ya no es cool andar con dibujitos a la espalda. A las segundas porque recién pasa a 4° y es un mocoso de miércoles, mirá si le voy a comprar una mochila que cuesta 180 mangos porque es cool…

Buscando pues mochilas normales, encontré de varios precios y calidades. Pero hay una realidad innegable. Esta mochila va a ser acarreada, arrastrada, levantada, llenada, vaciada, revoleada, eyectada contra la cabeza del gordito Estévez, usada de palo de arco, olvidada, aplastada por el gordito Estévez cuándo se le siente encima, usada como putching-ball, pateada por el gordito Estévez, mojada los días de lluvia, mojada los días en que mi angelito le vuelque el vaso lleno de agua coloreada por témperas. Todo lo anterior indica una sola cosa: No puedo comprar una mochila cualunque, a no ser que no me importe descubrir el 14 de Junio que tengo que comprar otra porque está destrozada.
Ergo, las mochilas de $50 le servirán a las madres de niñas delicadas, definitivamente a mí, con la piel de judas que tengo por hijo, no me sirve.

Los angelitos van a la escuela. Ahora entiendo por qué me odia la maestra...

Ahora bien, olvidemos el asunto de la mochila y redefinamos canasta escolar:

Cuando yo era chica, el primer día de clase llegaba al colegio con mi mochila bastante vacía. Una cartuchera con lápices de colores, lapicera y dos cartuchos, lápiz negro, regla, goma de borrar y papel secante. Un cuaderno forrado con dibujitos de Sara Kay. Y para de contar. Las maestras pedían poco, mamá iba a comprar las cosas cuando hacían falta y si no ibas a necesitar el compás hasta noviembre, te lo pedían a finales de octubre. No antes.
Las cosas han cambiado. Ya en diciembre, cuando te dan el boletín que dice que tu hijo pasó de grado, te enchufan la lista de útiles que los chicos van a usar el año siguiente. Lista que yo, personalmente, pierdo adrede en un intento de atrasar lo inevitable. Pero llega Febrero y con el slogan “argentinos, a las cosas” resonando en mi cabeza, consigo la lista de vuelta y me animo a leerla.
Y existen dos corrientes de madres. Las dos alternativas tienen sus ventajas y sus desventajas y como todo en esta vida, no importa que opción elija, se pasará el resto del año preguntándose si no hubiera sido más conveniente elegir la otra.

Madre acopiadora: La madre acopiadora compra todo junto por diversos motivos. Primero, consigue más descuento en la librería si compra 700 hojas cuadriculadas que si compra 24. Segundo, se olvida del asunto hasta Febrero del año que viene.
Madre ahorrativa: Si le piden dos cuadernos forrados de azul para matemática, compra uno solo. Si le piden carpeta de dibujo con hojas canson numero cinco color blanco y color negro, compra solo blancas. Ya soportará estoica las notas de la maestra de plástica pidiéndole a los gritos las hojas negras, allá por mayo. No gasta tanto de golpe y evita entrar en gastos innecesarios, porque, entre nosotros, todos sabemos que las hojas canson negras numero 5 las van a usar una sola vez, que le chafe una al gordito Estévez y listo.

Hay tambien una subclase, entre las que me encuentro, orgullosa. Las infelices que compramos todo dos veces. Una en nuestra fase madre acopiadora y otra porque ligamos la nota de la maestra, nuestro angelito ya en mayo perdió las hojas canson negras numero 5. Así como la lapicera, la regla, el lapiz negro y la plasticola. La escuadra la tiene hecha pedazos en la mochila. El gordito Estévez se le sentó encima.

¿Para qué habrán aprendido a leer?
Uno de los motivos por los que uno manda al colegio a sus hijos es para que aprendan a leer y a escribir. Al recibir la lista de libros que van a leer durante el año una se pregunta seriamente si no hubiera sido mejor negocio dejarlos analfabetos. Es interminable, la variedad de estos es notable y la bola que le van a dar es nula porque los libros, para nuestros niños, si no tienen pantalla y botones, no son interesantes. Solucionaríamos el asunto con e-books, yo se lo que les digo.

Pero mas allá de si leen o no leen (supuestamente es obligatorio) la lista de libros es, sobre todo, cara. Olvidate de los 80 mangos de Cristina. Alguno lo tienen de los hermanos anteriores, otro se puede comprar usado en el colegio, pero siempre hay dos o tres libros nuevos que cuestan un ojo de la cara. O, gran pesadilla materna, algunos ya no se editan. Las maestras (no olvidar que nos odian) suelen elegir un libro que está agotado o que no se importa mas (si, piden libros importados, las muy turras!) y volvete loca consiguiéndolo. Suerte, la vas a necesitar.

Los libros de la nueva generación tienen pantalla y botones. Si no, no les dan bola.

Volviendo al anuncio de la canasta básica escolar que no pude encontrar cómo está conformada en la web, (ni siquiera en la pagina de prensa de Presidencia de la Nación) y que me hace sospechar que es mas sarasa que otra cosa, la presidente se refirió, ya que estamos y para no perder la costumbre, a algunos modelos comunicacionales cautivos, extorsionadores y distorsionadores que hacen bulla con los precios escolares pero no dicen nada cuando aumentan los cigarrillos y las bebidas alcohólicas. (??)

No termino de entender a que se refiere. Acaso pone en el mismo nivel los puchos, la birra y la educación?

¿De qué estas hablando Cris?


Febrero

31 Ene

Enero, no te vayas.
2 hours ago via TweetDeck

Volvimos de vacaciones y nos encontramos, como todos los años con Febrero, mes que detesto en lo más profundo de mi ser.

Febrero es como el domingo a la tardecita, pero dura 28 días.

En Febrero nos damos cuenta que las vacaciones fueron demasiado cortas.

En Febrero, hay que volver a trabajar, poniéndole el pecho a todo lo que dejamos de hacer desde Diciembre, todo lo que pateamos para después de las vacaciones, en esa época en que la procrastinación es nuestra costumbre mas usada. Febrero es ese “después de las vacaciones”.

En Febrero volvió un montón de gente, las calles vuelven a estar llenas de autos, la gente parece que descansó poco y está nerviosa.

En Febrero llueve. Llueve mucho.

En Febrero hay que aguantar las propagandas sobre el día de San Valentín, boludez suprema importada desde USA, junto con Halloween. Y escuchar por la radio los mensajes de amor que se mandan personas que no solo no conozco sino que, después de escuchar lo que dicen, no tengo intención alguna de conocer.

En Febrero, mi hijo de 17 años tiene que rendir materias. Eso significa que me paso el mes mirándolo con cara de culo cada vez que levanta la vista de los libros, que me siento con él a repasar algo que no entiende, le digo cosas horribles, me pregunto que habré hecho mal durante el embarazo y los primeros años de vida del angelito para que salga tan burro y requiso movi, ipod, compu y hasta tamagochi hasta que haya rendido.

En Febrero el de 8 se aburre. Cuando se aburre, quiere invitar amigos. Se me llena la casa de mocosos que se meten a la pileta, entran al living mojados, abren mi heladera, se comen los alfajores cachafaz y, como si esto fuera poco, se toman mi coca Light.

En Febrero una se plantea metas para el año. Y en Febrero tambien una descubre que las metas planteadas el Febrero pasado no las cumplió.

En Febrero tengo que revisar que el uniforme del colegio de los dos mocosos esté en condiciones. Eso significa que tengo que comprar todo nuevo porque crecieron 36 centímetros de diciembre a ahora y los pantalones largos parecen capris.

En Febrero hay que anotarse en el gimnasio. Y pedir turno en el dentista, el oculista, el pediatra, el ginecólogo y la colorista.

En Febrero tengo que agarrar la lista de útiles del colegio del de 8 y comprar una montaña de lápices que va a perder antes de abril, de cuadernos que no va a completar hasta diciembre, una regla, una boligoma y un compás que no va a usar hasta octubre porque no subraya, no pega, no calcula ángulos (es demasiado trabajo para el angelito) y una lapicera con cartuchos que va a manchar todo lo manchable y mas (la destreza cambiando el cartucho de mi hijo de 8 años es similar a la mía abriendo el capot del auto, esto es: NULA)

En Febrero, Fox pierde el pelo. Y todos los que tienen el gusto de conocer a mi perro imaginaran la pesadilla de barrer pelos rubios y largos, que van cayendo a medida que mi paciencia se va agotando.

Y encima este año descubro que en Febrero, exactamente el último día, que cae lunes, el de 8 empieza las clases.

Esta noche me voy a dormir, ustedes despiértenme cuando empiece Marzo.

La vida misma.

3 Ene
Me van a hacer ir a ver #GH2011. No es mala idea, puedo comprobar así que hay hijos mas zánganos que los mios.

20 hours ago via TweetDeck

Yo no veo Gran Hermano habitualmente. Recuerdo haber visto el primero, allá por el 2001, más que nada por curiosidad. Pero las ediciones posteriores no me engancharon. Si quiero ver mocosos aburridos, sin nada que hacer, hastiados de la vida, comiendo el día entero, diciendo boludo cada tres palabras que pronuncian, miro a mis hijos en su vida diaria en casa y hasta tengo la adrenalina de poder nominarlos yo si se pasan de piolas.

Anoche, metida en twitter empecé a leer cosas como estas:

Vean como los humanos involucionan. Vean #GH2011

Que sufran un poco por todo lo que rompieron no les va ser nada un poco de hambre que pasen!!

Lo q se vio hoy en #GH2011 es el vivo reflejo en las aulas con la educación actual. Se mandan cagadas y encima se enojan

Maten al boludo que está hablando en #gh2011 q dice q no tuvieron intención, y mátenlo sin intención

A ver pendejos de #gh2011 cuando se rompió lo 1ero, tienen q tener cuidado

Che, estos pibes destrozaron todo! #GH2011

Le dicen vándalos porque destruyeron propiedad ajena, pelotudos. #gh2011 EL gh de los ignorantes.

Me intrigaron, confieso y prendí la tele. Debo decir que empecé riéndome de la situación pero de a poco empecé a preocuparme.

Estaba Jorge Rial cagándolos a palos porque habían destrozado puertas, micrófonos, cámaras, almohadones y no sé cuantas cosas más. A los imberbes éstos, (ellos, una manga de muchachotes con muchas horas de gimnasio y ninguna de biblioteca y ellas unas chiruzas bastante baqueteadas para la edad que ostentan) les parecía de lo más gracioso lo que habían hecho. Y cuando los llamaron vándalos, se ofendieron. Y cómo. Pero seguían riendo entre dientes mientras la voz omnipresente de Gran Hermano les enrostraba lo mal que se habían portado. Hasta que les informó que la sanción sería sacarles la mitad del presupuesto que tenían para comprar comida la semana  siguiente. Y ahí se armó. Se rebeló la tropa, empezaron a quejarse, a argumentar que no podían hacerles eso y a discutir a viva voz sobre la terrible decisión de la producción del programa de matarlos de hambre.

Comentarios hechos por estos zánganos:

Acá juegan con la gente. (Si, corazón, es un juego, no lo sabías cuando te anotaste?)

No nos avisaron que no se podía romper nada. (Che, ojo! Les avisaron que no pueden matarse entre ellos?)

Si uno hace una fiesta con mucha gente se corre el riesgo de que se rompan cosas (che, para Navidad en casa fuimos 20 y no se rompió ni una copa. Y eso que había muchos under 10 años)

Nos llamaron vándalos, a vos te parece que somos vándalos? (a ver, definición de vándalos de la RAE: Hombre que comete acciones propias de gente salvaje. Que intentes prender un encendedor cuando te están tirando aerosol en la cara es de gente salvaje, además de idiota, claro, así que sí, me parece que son vándalos.)

Jugar con la comida no es copado, si queres sáquennos los elementos de limpieza. (además de vándalos, son mugrientos parece)

No podemos pasar hambre. (Redefinamos pasar hambre… no creo que te mueras de inanición infeliz)

Esa era la argumentación de los muchachotes y las chicas. Se quejaban también de que no tenían psicólogo (?) y que una se había quebrado un dedo y que los zapatos le dolían (??) y que la producción no era capaz de mandarle un enfermero (¡!)

La cosa es que no soporté mucho más y apague la tele. Pero me quedé pensando. Estos pibes son exactamente el reflejo de la sociedad que vemos día tras día. En las tomas de los colegios porteños, en las usurpaciones de terrenos públicos y privados, en los cortes de calles (más de uno por día en 2010), en los cortes de vías. Una sociedad que no se hace cargo de nada, en la que prima el YO y en la que el ustedes o el nosotros no existe.

Intento, desde que son chicos, que mis hijos sean responsables de sus actos. No estoy en contra de la diversión y entiendo que hay veces que las cosas se pueden ir de madre y romperse el jarrón de la dinastía Ming por el vuelo errático de un almohadón floreado. Lo que no soporto es que hagan desmanes y después no se hagan cargo. Y eso es lo que veo, lamentablemente, todos los días en la calle.

La sociedad ha ido cayendo a un pozo y ahí estamos hoy en día. Falta de valores, falta de respeto, falta de esfuerzo. Así como estos pelandrunes de Gran Hermano se creen que se las saben todas, que tienen todos los derechos (piden música, piden escabio (SIC), piden cartas para jugar al chinchón (doble SIC)) y no se hacen cargo en absoluto de las macanas que se mandan, así también está la sociedad en su conjunto, donde 5 gatos locos te cortan la ruta 2 el día de intercambio turístico para exigir separar las comunas de Chascomús y Lezama. O te cortan las vías del ramal Roca en Constitución el 23 de diciembre a la tardecita, jodiendo a miles de usuarios que un día de calor descomunal lo único que pretendían era volver a casa, o te cortan Panamericana un lunes a las 8 de la mañana para reclamar algo que ninguno de los usuarios perjudicados está en condiciones de solucionar. Te toman los colegios en reclamo de mejoras edilicias, mientras destruyen lo que ya ha sido mejorado. O, directamente, se instalan en un parque público o un baldío privado porque hay promesa de que te dan guita si aguantas ahí unos días. Esa es nuestra sociedad. No nos quejemos. No hay límites, no hay castigo a quienes infringen la ley, no hay noción de lo que significa el esfuerzo, todos tenemos derechos y nadie se hace cargo de las obligaciones.

El slogan de Gran Hermano era: La vida misma. Pues sí, es eso. Al menos la vida misma en el bendito país que nos ha tocado habitar.

No se enoje con la televisión. La culpa de lo que se vió anoche la tenemos todos como sociedad.