Ser Fiscal

29 Jul

No importa quién vota, ni cómo vota, ni dónde vota ni a quién vota. Lo que importa es quién cuenta los votos.

10:59 AM – 22 Jul 13 via twitter for Android

serfiscales

El 11 de Agosto, dentro de menos de 2 semanas, votamos las PASO (Primarias Abiertas Simultaneas y Obligatorias), una especie de simulacro de elección ya que, por ejemplo en Provincia de Buenos Aires prácticamente (salvo algunas elecciones municipales) no hay elección primaria alguna. Los partidos políticos eligieron por nosotros quiénes serán los candidatos en Octubre así que nos hacen ir un domingo a votar y, dos meses después, otra vez a votar en la mayoría de los casos, lo mismo. Un gastadero de plata al pedo, bah.

El asunto es que, las primarias, en este país semiadolescente en el que transitamos nuestros días, solo sirven para dar un ganador que, en la elección general, ganará aún por más diferencia porque al argentino promedio le gusta jugar a ganador y ¿para qué votar a alguien que no tiene posibilidades de salir primero?

Por eso, aunque, repito, son un gastadero de guita que bien podríamos ahorrar en lugar de dilapidar en algo que no cumple su razón de ser, es importante fiscalizar que los votos lleguen a sus legítimos destinatarios. No es chiste. Desde la promulgación de la nueva ley electoral, es el Ministerio del Interior el responsable de llevar adelante el proceso (algo así como ser juez y parte) y es INDRA (una empresa bastante cuestionada) la encargada de contar los votos.

Hace tiempo nos hemos creído el cuento de que vivir en democracia significa ir cada dos años a votar y tener el sellito en el documento. Mentira. Vivir en democracia es mucho más que eso. Requiere un compromiso cívico para saber qué votamos, qué propone cada candidato, cuántas de las cosas que prometió ese candidato cumplió (en el caso de los que se presentan a un segundo mandato) y, por qué no, cuidar que el conteo de los votos refleje fielmente la voluntad popular a través de la fiscalización.

Cuál es el trabajo del fiscal? Es simple. Cuidar las urnas. Evitar que los votos se cuenten mal, vigilar que las autoridades de mesa hagan bien su trabajo, corroborar la identidad de los votantes, asegurarse de que haya boletas y fiscalizar la apertura de sobres y la computación de los votos correctamente. Además de eso, charlar con los otros fiscales, aplaudir a los chicos que votan por primera vez, comer medialunas que a veces te traen y tomar el café más espantoso que puedas imaginar, hecho por la directora de la escuela.

Desde la Red Ser Fiscal  buscamos 100000 fiscales comprometidos en la transparencia electoral, con la única misión de garantizar que se respete la voluntad de los votantes a la hora de emitir el voto.

Cuáles son los requisitos para ser fiscal?

Elegir un partido para el cual fiscalizar entre los que adhirieron a SERFISCAL (la adhesión de partidos cubre un espectro que va desde la centro izquierda hasta la centro derecha) ya que no existe en la ley electoral la figura del fiscal independiente y todo aquel que quiera realizar tal actividad debe hacerlo acreditado por un partido que se presente a elecciones.

Fiscalizar en la mesa donde estás empadronado (la nueva ley electoral impide agregar votantes a los padrones)

Realizar un curso de capacitación (la red o el partido que elijas te lo dan) si es la primera vez que vas a fiscalizar, para saber la diferencia entre votos válidos, nulos, impugnados, recurridos y en blanco.

Estar en la escuela desde las 7:30 AM para estar presente en el acto de apertura del comicio y dejar la escuela, con el certificado de escrutinio firmado por el presidente de mesa y otros fiscales en la mano, certificado que se entregará a los fiscales generales de cada partido para que cotejen los resultados con lo que carga INDRA y, en caso de haber diferencias entre ambos, reclamar ante la justicia electoral.

Levantarte al día siguiente e ir a trabajar cansado, pero seguro de que hiciste lo que estaba a tu alcance para que en tu país haya una mejor democracia. Y, de esa manera también, un poco más de República.

Instrucciones para sobrevivir a un pijama party

24 May

Hay determinado momento en la vida de una madre en el que su hijo, con cara inocente y una sonrisa llena de dientes blancos le pide permiso para hacer un pijama party. Es bien sabido que las madres solemos tener raptos de debilidad y estos guachos los conocen. No va a venir a proponerlo el día en que trae una nota de dos carillas en el cuaderno de comunicaciones en la que la maestra detalla lo mal que se porta en clase de música ni cuando llega del colegio con un ojo morado porque se agarró a piñas con el gordito Estévez sino más bien cuando porta, orgulloso, un 9 en la prueba de Lengua o le dice “mi mamá no está”  a los Testigos de Jehová cuando, con la biblia en la mano, tocan el timbre.  
Experta en estas lides, más porque me agarran distraída que por heroína, me pongo al servicio de la comunidad y paso a detallar algunas sugerencias para sobrevivir el acontecimiento sin demasiados sobresaltos:

Límite de edad.
Si su hijo tiene menos de 6 años o más de 14, no es recomendable hacer un pijama party. Si son menores, corre riesgo de que alguno de los invitados se haga pis encima o extrañe a su mamá y la haga pasar la noche en vela intentando comunicarse con la susodicha, trabajo imposible porque si la mujer es inteligente, apagó el teléfono y no está disponible. Si tiene más de 14, el riesgo es que llamen a una stripper, corra el alcohol, las apuestas y las drogas duras y usted termine con el grupo GEOF rodeando su casa y haciéndola salir con las manos en alto ante la mirada atónita de los vecinos.

Límite de concurrentes.
Es complicado buscar un equilibrio entre lo que su hijo pretende y lo que se considera lógico. A no resignarse. Usted es quien manda en casa y el mocoso tiene que entender que invitar a los 34 compañeros de la clase es inaceptable. Regatee. El dice 28, usted proponga 2. Todo es negociación en esta vida y la suya, créame, depende de ese número. Si es de una cifra, usted saldrá victoriosa, la pasará genial y su hijo la mirará con rencor por unas horas pero al final la perdonará, créame. Que aprenda a hacer elecciones. Si la vencen y el número tiene 2 cifras bajo ningún concepto admita que sean más de una docena. ¡Contando a su hijo! Tener más de 12 chicos en casa al mismo tiempo debería estar prohibido por la Convención de Ginebra o algún tratado internacional. La jurisprudencia la ampara, no se deje avasallar.

Comida.
Los chicos entre 6 y 14 años comen cualquier cosa. Limitemos el cualquier cosa a cosas fáciles de preparar y de dudoso valor alimenticio. Unos panchos, pizza o hamburguesas. El pato a la naranja, la paella valenciana y los Tournedós Rossini son para un público un poco más exigente. Con  forrajería infantil (chizitos, papas fritas y palitos) y unas cuantas cocacolas, el tema gastronómico queda solucionado. Tenga cuidado al cursar las invitaciones. Si su hijo es amigo de un chico que se llama Kal-El y los padres son de los que escuchan Enya y repiten mantras, es probable que el mocoso sea vegetariano y en lugar de comer las salchichas pretenda que usted le prepare humus y couscous. No lo invite. La misma recomendación sirve para nombres árabes, judíos, griegos o eslavos. No se arriesgue. Juan, Pedro, Santiago y algún Martín. A esos, seguro, le gustan los panchos. Evite innovar, se puede meter en serios problemas.
Con respecto a la torta, olvídese de las clases de Marta Ballina. Los niños de edad escolar no son grandes degustadores de cremas chantillís, merengues, pastas anastasias y esas cosas. Una chocotorta cumple con creces las expectativas de los chicos y a usted no se le quema en el horno. Obvie las velitas, a los varones no les entusiasman y corre riesgo de que le escupan la torta al soplarlas. Eso si, no se olvide de la bengala.

Actividades.
Las más prestigiosas universidades del mundo han organizado, a lo largo de los años, conferencias y simposios cuyo tema principal de estudio y debate es la actividad recomendable para los niños invitados a un pijama party. Igual que con las teorías sobre economía y desarrollo sustentable, los grandes pensadores no logran ponerse de acuerdo. La corriente estructuralista opina que usted tiene que pasar los tres meses previos organizando juegos, adivinanzas, concursos y carreras de embolsados y, por otro lado, la corriente Maradoniana sugiere tirarles una pelota de futbol y que se arreglen y servirse un whisky on the rocks mientras se hacen fauls en el jardín y destrozan las plantas. La primera, mantendrá a los niños ocupados durante las horas que dure el evento y a usted agotada durante medio año (tres meses de organización, tres meses de recuperación) y la segunda requiere que el número de invitados sea par, que los fauls no provoquen heridos ni contusos y que a usted le guste el whisky on the rocks. Gracias a las nuevas tecnologías, existe una tercera corriente a tener en cuenta. Puede prenderles la play y que se pasen horas matando zombies o soldados alemanes de la tercera guerra mundial. Recomendable opción, sobre todo si llueve o si no tiene mucho espacio, pero me siento obligada a advertirle que estos aparatos solo traen 4 controles, o sea, le quedan 8 niños dando vueltas, comiendo palitos, diciendo malas palabras y saltando por los sillones de su living. Piénselo. Pero piénselo bien y no se equivoque.
Para la hora en la que hay que ir bajando los decibeles con el único fin de que los angelitos duerman y la dejen a usted hacer lo propio, no hay nada mejor que ponerles una película y preparar pochoclo. Se apagan las luces, se aquietan los ánimos y de a poco los niños van entrando en ese maravilloso estado de somnolencia que a usted le augura paz y tranquilidad. Es de vital importancia la elección de un film apropiado. Nada de tiros, de robots ni de superhéroes. Tampoco perros que juegan al básquet ni guerras contra aliens de cabeza con forma de ojiva. El Aroma de la Papaya Verde o La Fiesta de Babette son títulos apropiados para conseguir los objetivos propuestos. Pero atención, tampoco hay que confiarse. Poco cultores del cine arte, algunos gamberros pueden aprovechar la tranquilidad del público para comenzar una guerra de pochoclo y/o almohadas y eso, mi estimada, es algo que a toda costa se debería evitar. En caso de que suceda, la única salida digna será que huya como rata por tirante y le deje el bardo a su marido que, en definitiva, es civilmente responsable de su hijo y, por lógica deducción, de sus amigos. Cara de perro, amenazas (veladas o no) (mejor, no veladas, porque los chicos de 11 años no suelen entender del todo las indirectas) y un patrullaje por la zona de descanso hasta que caiga el último bastión de la resistencia y duerman todos hasta el día siguiente.

Desayuno.
Lamentablemente, si la invitación es a un pijama party, usted no debe olvidarse del desayuno de los invitados. Tenga en cuenta que va a ser temprano. Siempre hay uno que tiene sueño ligero, se despierta y se encarga de levantar a toda la tropa cuando usted todavía está en pijama y con los pelos revueltos. No tenga miedo, mantenga la calma, falta poco para que el festejo culmine. Pero que el entusiasmo por el fin cercano no la haga cometer errores que pueden ser fatales. Proponga una sola opción de desayuno, como si su casa fuera un hostel de mochileros de Europa del Este en el 84. Unas medialunas, unas galletitas y un vaso de nesquik. Si alguno quiere algo más, que se vaya al bar de la esquina. No haga caso tampoco a las recomendaciones de las otras madres sobre las calorías que deben ingerir, el horario que deben respetar ni la cantidad de caramelos de goma que podían comer antes de desayunar. La valiente que se quedó al mando de los inadaptados fue usted, así que “mi casa, mis reglas”, hágase la otaria, diga a todo que si, sírvase un té de tilo y rece un rosario completo para que los vómitos de los invitados le tengan clemencia y aparezcan en unas horas, cuando los niños hayan sido entregados a sus legítimos dueños.
Una vez que los empiezan a pasar a buscar, asegúrese de que no queden pijamas tirados, medias sin compañero, botines debajo del sillón ni mochilas sin reclamar. Cerciórese también de que ninguna madre se haga la otaria y se olvide a su hijo unas horitas más y, cuando cierre la puerta, felicítese por el trabajo bien hecho y prométase que el año que viene va a ser más inteligente y le va a proponer a su hijo festejarlo en Disney World. Mucho más caro, es cierto, pero quien se ocupa de mantener a su hijo ocupado y feliz es Pluto. Usted, no.

pp

Todos ustedes

26 Abr

Lo bueno que rescato del kirchnerismo son estas marchas a las que nos han volcado. Ponerle cara a sus nombres hace que las amarguras valgan la pena. 

12:51 AM – 25 Apr 13

Desde que el cristinismo llegó al poder, no nos da respiro. Con el “Vamos por Todo” en su máxima expresión, el partido gobernante se quiere cargar el tercer poder ante la mirada atónita e impotente de la ciudadanía, o sea de todos nosotros.

Pero no todo está tan negro como parece. Ni siquiera después del evidente y bochornoso fraude que vimos todos por TV a eso de las seis de la mañana del jueves, cuando la diputada Alicia Comelli, del FPN, al grito de “no me tomó el voto” intentó arreglar el cagadón que se había mandado al abstenerse y de paso detener el ataque al corazón que estaba a punto de mandar al otro lado al jefe de la bancada oficialista al ver que les faltaban 5 pal peso.

Los K nos amargan bastante la vida, todo hay que decirlo. Pero ellos tampoco la sacan barata. Tenes a un ministro de economía que balbucea como un estudiante de primer año de secundaria que no tocó un apunte en los últimos dos meses, cuando le preguntan sobre la inflación y nos demuestra a todos que, además de imbécil, es un cagón.

Tenes a todo un conjunto de operadores kirchneristas trabajando en las sombras para que nadie sepa la verdadera intención que tienen cuando lanzan el proyecto de democratización de la justicia y aparece una Diana Conti que te larga, de  buenas a primeras su particular modo de ver la democracia, que el que gana las elecciones debería ostentar la suma del poder público.

Tenes a un Moreno que irrumpe en una reunión de accionistas de Clarín con camarógrafos, patoteando y haciendo filmar a la gente, pero te viene acompañado por un Daniel #fueunerrordetipeo Reposo, el boludo que presentaron como candidato a procurador y que no era capaz de sostener una charla inteligente con un chico de 8 años.

Tenes a un Kiciloff que se hace el matón de arrabal diciendo a Rocca te lo fundo si quiero, con patillas y todo que después denuncia, lloriqueando, ataques y agresión cuando los ciudadanos le gritan “caradura”.

Ponen toda la carne al asador laburando para desmentir lo que dice Lanata en su programa de los domingos, con 30 puntos de rating, y sumando todos los programas políticos oficialistas que lo intentan, no llegan a 5.

Usan periodistas para defender a CFK de las denuncias de lavado, que ponen en juego toda su credibilidad intentando explicar lo inexplicable pero la credibilidad que ponen en juego es la de Tognetti, Graña o Mauro Viale (¡!). Y cuando ven que esto no da ningún resultado, le pagan a Luis Ventura, para que lidere el ataque. Ataque que no pasa de acusar al gordo de merquero como si, de serlo, las valijas de la nuestra que se afana Cristina, pesaran unos gramos menos.

Y por último, y no me voy a cansar de repetirlo, tienen el poder y van por más. Pero no tienen la calle. La calle es nuestra y les jode. Desde el 13 de septiembre del año pasado quedaron en offside. Y aunque intentaron ocultarlo, cada vez es más evidente.

El miércoles pasado fuimos al Congreso. No fue una movilización de la envergadura del 18A, pero fue convocada en 6 días y la plaza se llenó de gente. Que tenían miedo quedó demostradísimo con las vallas con las que cercaron el edificio y con el despliegue de policía disfrazada de tortuga ninja. El congreso, gran enclave militante K en las últimas sesiones legislativas que tuvieran algún tipo de importancia, fue nuestro. Estuvimos en dos oportunidades en menos de una semana. Y ellos lo vieron por TV. Hubo, hace unos días, algunas arengas, llamando a la militancia nacanpop a copar la plaza De Los Dos Congresos y ganarnos de mano. Los tipos serán tontos pero, por lo visto, no tanto. Y hasta un idiota se da cuenta que somos manifestantes pacíficos, pero somos muchos. Y no está el horno para bollos.

La calle es nuestra. vayan y búsquense una sociedad de fomento.

La calle es nuestra. vayan y búsquense una sociedad de fomento.
Foto de @adrianhei

Linda noche la del miércoles. Rodeados de miles de ustedes, con buena onda, con el mismo objetivo de vivir en un país libre para todos, la misma alegría de sentirnos acompañados por otros que quieren lo mismo y la misma esperanza de que, tarde o temprano, los vamos a juzgar.

Algo tengo que agradecerle al cristinismo: gracias a todas las tropelías que vienen cometiendo desde el 2008, yo tuve la oportunidad de, a lo largo de los años, conocerlos a todos ustedes. Y eso, mis estimados, hizo que valiera la pena.

Que noche mágica, ciudad de Buenos Aires

19 Abr

Che CFK, nos verás volver.

5:27 PM – 18 Apr 13


Linda la noche de anoche. Con amigos y acompañados por cientos de miles de personas con las mismas consignas que en otras marchas. Un pedido de transparencia, diálogo, justicia y respeto a la constitución. Sumale, en esta marcha, la defensa al sistema judicial que los k se quieren cargar a toda costa. Y la bronca por el choreo en kilos, traducido en las muertes por la inundación en La Plata.

El #13S nos sorprendió a todos. Creo que ninguno de los que fuimos nos imaginábamos que íbamos a ser tantos. El #8N fue una fiesta popular. Ayer, fue más multitudinaria, más extensa y noté más bronca. Como que nos estamos empezando a cansar.18

Mientras le reventábamos la calle (que los K perdieron definitivamente el #13S) (y cómo les duele) Cristina, a bordo del Tango 01, twiteaba boludeces. Me hace acordar a los viejos cuando están seniles, que uno les habla sobre el tiempo y te contestan sobre la teoría de la relatividad. En esta red social y con una chorrada de nosecuantos twits, ella puteó a los jueces que “hacen un fallo a la medida de Clarín” sin detenerse ni por un minuto a analizar el pequeño detalle de que la cautelar la presentó ese grupo así que, si el fallo es a favor, es lógico que sea a la medida de Clarín, si no, sería en contra. Lo genial es que Cris se acuerda de la Constitución Nacional que se modificó en el año 94, modificación de la que, ella fue responsable en parte ya que al curro de senadora que tenía en ese momento, le agregó el de constituyente. En esa Constitución Nacional, dice clarísimamente en el artículo 109 que “En ningún caso el presidente de la Nación puede ejercer funciones judiciales, arrogarse el conocimiento de causas pendientes o restablecer las fenecidas.” No nos hacen falta sus comentarios sobre el desempeño judicial, no es su función. Alguien debería decírselo. No contenta con esto, le hizo propaganda a pagina 12, recomendándonos una nota mientras desde la dirección de ese diario le pedían que la recomiende pero que no dé el link, así al menos hay alguien que compra el diario en papel, cuyas ventas se han venido estrepitosamente abajo y sigue saliendo gracias a la pauta oficial. Otra cosa que nos hizo saber fue que el operativo nacional de entrega de textos en las escuelas públicas es un exitazo y que para ponerlo en marcha hicieron falta 6500 toneladas de papel, 13000 empleados de editoriales e imprentas, que laburaron 3 millones de horas-hombre y que lo distribuyeron 950 camiones. Se olvidó de comentar que los chicos que van a escuelas públicas recién van a poder aprovecharlos cuando tengan dos días de clases seguidos, cosa que viene siendo difícil por el asuntillo de los paros pero tampoco podemos pedirle que esté en todo, no seamos malditos. Y nos comentó, de paso, que viajaba otra vez con Pepe Mujica, y que no le molestó que le diga vieja. Hasta nos dice que es una suerte poder llegar a ser viejo. Habría que preguntarle qué opinan los que viajaban en el tren que se estroló en Once gracias a la corrupción de su gobierno pero claro, los muertos jóvenes no van a poder responder. Una pena. De ahí pasó a contarnos que hace de guía turística en los ratos libres y que la casa Rosada está divina. Nosotros la vimos y podemos dar fe de eso. Al menos de lejos y vallada y con unos cuantos policías parecía linda. Qué feo que un presidente tenga que vallar la casa de Gobierno por miedo, no?

18a

En el interín, cuando el humo de los choripaneros que se apostaron en la Avenida de Mayo con clarísimas intenciones de hacerse la América estaba a punto de hacernos caer en la tentación, nos enteramos que estaban allanando la Rosadita, en una muestra más de que el juez que tomó la causa de lavado y pesado de euros de Lázaro Baez es un juez competente y que no está entongado con el poder, a pesar de su manifiesta militancia en La Cámpora. 5 días después de la denuncia de PPT, cuando los perejiles de turno dijeron, se desdijeron, se arrepintieron y se separaron, después de que vecinos alertaron que en el estacionamiento de Madero Center estaban cargando baúles de autos con papeles y cajas, el juez Casanello decidió allanar la cueva. Es de esperar que el allanamiento no de muchos resultados, sospecho.

18c

Y cuando ya no entraba nadie en la Plaza de Mayo, entra otro twit avisando que la cámara de senadores de la nación, siempre atenta a los reclamos de la gente, acababa de dar media sanción, en un trámite tan express que hasta los ultraoficialistas grandes pensadores de Carta Abierta salieron a decir: “che hermano, paren la mano, disimulen un poco que los giles se avivan”,  al proyecto de ley que envió el ejecutivo que regula las cautelares, único medio que tiene el ciudadano común para defenderse de las arbitrariedades del estado. Decidimos, al instante, irnos al Congreso. Caminamos por Avenida de Mayo hacia la plaza de los Dos Congresos y, reviviendo por otros motivos, la bronca del 2001, le requerimos amablemente al senador Pichetto (jefe de bancada del FPV) que saliera a saludar a los enfervorizados ciudadanos que allí estábamos reunidos. No quiso, no supo o no pudo salir. Nos mandó a la infantería en su lugar, disfrazados de tortugas ninja (gracias @solo_matias por la exacta definición). Y a un helicóptero de la Policía Federal que nos alumbraba con un foco descomunal, supongo que filmándonos para identificarnos. Al pedo, porque nadie tenía pensado entrar. Con menos difusión ya que los canales de TV estaban apostados en Plaza de Mayo, pero con mucha más pasión porque ahí estaban nuestros senadores asestándole el golpe mortal a la República, les dejamos las escalinatas y las rejas del Congreso llenas de carteles y banderas. No importa, la próxima marcha, llevamos nuevas. Si a algo nos ha acostumbrado el kirchnerismo es a generar nuevos reclamos, porque cada vez se pasan un poco más de la raya.

18e

Por fin, siendo ya media noche, pegamos la vuelta por la ciudad sin tránsito. Llegamos a casa pasada la una. Nuestra hija mayor había estado en Plaza de Mayo y ya había vuelto. El del medio estaba lidiando con una entrega para la facultad. Y el de 10 dormía a pata suelta, cómo solo se duerme a esa edad. Y me vino a la mente la frase de Mahatma Gandhi:

“Mañana tal vez tengamos que sentarnos frente a nuestros hijos y decirles que fuimos derrotados. Pero no podremos mirarlos a los ojos y decirles que viven así porque no nos animamos a pelear.”

18f

 

Los vamos a juzgar

16 Abr

La Justicia no se inclina ante nadie. El #18A nos vemos en la calle. Venis?

Si no defendemos la justicia, que el último apague la luz.

El 8 de noviembre del año pasado, unos cuantos tipos ejercimos nuestro derecho ciudadano a manifestarnos pacíficamente en contra de la manera en la que un gobierno un tanto autoritario (que considera que ganar con el 54% de los votos les dá patente de corso) maneja ciertos asuntos del discurrir diario de los argentinos.

No les gustó ni medio. Y el tímido “Vamos por todo” esgrimido por nuestra exitosa y sensible presidente aquel famoso 27 de febrero de 2012, cuando los familiares de las víctimas del accidente de Once todavía estaban llorando a sus muertos, lo convirtieron en un: “Vamos por lo que quede, aunque sea poco.”

Es entendible. Es eso, y de paso eternizarse en el poder, o, de fallar el plan, ir en cana algunos y tener que laburar para que no se los coman los piojos los demás.

Casi un mes después del 8N llegó el 7D. Y con ese día todos nuestros problemas estaban a punto de desaparecer. Después del 7D no iba a haber inflación, ni inseguridad, ni actos de corrupción ni obras anunciadas sin realizar. El país de las maravillas nos esperaba y estábamos ya con todo el cotillón listo para la gran fiesta nacional y popular de desguace del archienemigo Clarín. Pero antes del 7D vino el 6D, como pasa todos los años desde que un tal papa Gregorio decidió que usáramos su calendario y los jueces de la Cámara Civil y Comercial Federal dijeron que la medida cautelar que había presentado el grupo debía seguir vigente hasta que se resolviera la medida de fondo. Desde llamados a incendiar tribunales a algún piola que decidió quedarse con los globos de Clarín Miente para el cumpleaños de 15 de la sobrina, las reacciones fueron diversas. El militonto de cabotaje descubrió que se quedaron sin el festejo antes de empezarlo y los kirchneristas de raza descubrieron, una vez más, que si bien tienen el congreso convertido en una especie de parripollo donde entra el pedido del ejecutivo y sale con fritas, con el poder judicial no les iba a ir tan fácil.

El 7D les quedó atragantado. Sabatella estaba listo para disfrazarse de Batman (el de Adam West, con pancita y calzas) e irrumpir en Cablevisión con la orden de hacer cumplir la Ley de Medios. Cómo se le complicó con Clarín, decidió que la ley no la cumpla nadie. Lógico. La ley la hicieron para reventar al archienemigo, no para que Vila reparta sus canales entre sus hijos. Nunca Menos.

Una vez que la cámara les mandó a guardar el 7D, el gobierno decidió que existía un nuevo enemigo a combatir. Y se pasó las vacaciones, mientras nosotros tomábamos sol y comíamos rabas en la playa, elucubrando la nueva cruzada. Y el 1 de Marzo, cuando Cris inauguró las sesiones ordinarias del congreso, durante 3 horas 45 minutos, nos informó de varias cosas fantásticas que nosotros, por cipayos vendepatrias, no queremos ver, y, como novedad, (porque a los bolazos del INDEC ya estamos acostumbrados), nos presentó lo que ella llama la “democratización de la justicia”. Democratizar la justicia, para un kirchnerista significa tener a los jueces agarrados por las pelotas para que los fallos como el de la cámara civil y comercial que les aguó el 7D, no existan.

El año pasado tuve que sentarme con mi hijo de 10 años a que entienda los tres poderes que conforman la República Argentina. Me amargué bastante. Se supone que lo que caracteriza a un sistema de gobierno como el que tenemos en nuestro país, es la división de los tres poderes. Ya vimos que el congreso de la nación actúa como una escribanía. “Nos debemos el debate” te dicen los caraduras y después votan a sobre cerrado lo que propone el ejecutivo “sin cambiar ni una coma”. Pateticos los legisladores que cobran un sueldo, que pagamos todos, y probablemente sean incapaces de leer (o entender) los proyectos que reciben. No contenta con tener las leyes hechas a su medida, Cristina va por más. Y ahora pretende que el poder judicial también sea del palo. Con el verso de democratizar, que suena tan lindo, quieren dominar. Y si dominan la justicia, estamos todos en el horno. Cualquier arbitrariedad que haga el Estado te deja totalmente indefenso. Y a llorar a la iglesia.

Que quede claro. Si hay un día en que tenemos que estar en la calle, es el jueves 18 de Abril. Porque si no nos manifestamos ese día, no vamos a tener derecho al pataleo. Estos tipos no van a detenerse. Porque mientras haya un juez independiente, ellos no van a estar seguros de lograr la impunidad que persiguen. Controlar la suma de poderes de un estado es el sueño de cualquier dictador. Y una vez que se hayan cargado a la justicia, van a ir por la reelección indefinida de Cristina, porque ya ha quedado claro que no tienen plan B; a Scioli no se lo fuman aunque el tipo se arrastre como una babosa, a Massa le tienen terror, al mamerto del hijo presidencial lo mandás a espiar y toca el timbre y la gran candidata, la Néstor con pollera, arrastró sus posibilidades al fango, al no tener mejor idea que salir a putear a los vecinos de La Plata que estaban flotando agarrados a un colchón donado.

De nosotros depende que pongamos un freno. Aunque parezca que no sirva, hay que salir a la calle. Decirles una vez más: hasta acá llegaste. Vivir en democracia no es lo que ellos quieren que vos creas. La participación ciudadana se construye día a día, no yendo a votar una vez cada dos años. Hace falta que pongamos un freno. Si no lo entienden ellos (que van a seguir con el proyecto como si nada), que lo sepan los jueces independientes. No están solos. Y nosotros los necesitamos. Porque a todos los que, desde hace 10 años, nos están robando, matando y mintiendo,  tarde o temprano, los vamos a juzgar.

Nos vemos en la calle.

Nos vemos en la calle.

La patria colchonera.

11 Abr

 Está demostrado que la sociedad arentina tolera 51 muertos al año sin exigir la renuncia de nadie. Pasó en #Once. Pasa tambien en #LaPlata.

6 de Abril, 15:46 PM

foto de clarin.com

foto de clarin.com

Dentro de un mes y medio cumplimos 10 años de modelo nacional y popular de distribución de la riqueza con matriz diversificada de blablablá e inclusión social. Y viene una lluvia fuerte y te ahoga, en un rato, la matriz, la diversificación, la inclusión social y a una cantidad no determinada de platenses. Y lo grave del asunto es que va a volver a pasar, estamos condenados al éxito, como bien decía uno de los dos Duhaldes (el que sigue vivo) y a los 9 días estamos todos mirando por tele cómo Santa Fe está inundándose por 140 mm de lluvia.

10 años de kirchnerismo explícito y una lluvia te ahoga anda a saber cuántos. Porque al gobierno le importan tan poco los argentinos, que ni siquiera te dicen cuántos murieron. No contentos con matarte, ahora también te desaparecen. ¿51 muertos? Un número ya conocido, está claro que51 es la cifra de muertos que los argentinos soportamos por año sin exigir la renuncia de ningún funcionario, ni siquiera de uno de segunda línea. ¿Habrán sido 62? ¿104? Los números no dan. Y la matemática, mis estimados, es una ciencia exacta. 1+1 es 2. Acá, en la China y en Mercurio. Según el gobernador de la provincia, además de los 51 muertos (que después fueron 52 y al rato 53 y hoy andan por los 54), hay otros 37 tipos que se murieron de otras causas. Parece que no bastaba que tuvieran la ropa mojada y estuvieran en el fondo de un arroyo. Los platenses murieron en masa ese día. Yo sé que a fuerza de plan social y paros de maestros han logrado un pueblo ignorante, uno capaz de votar, repetidas veces, a esta runfla de impresentables. Pero algunos no nos comemos cualquier moco. Tan poco le importa al gobierno (nacional y provincial) la gente en el lapso que va desde una elección a otra, que ni siquiera se hacen cargo de los muertos. Y cuándo un juez quiere investigar, amenazan con juicio político. ¿Ustedes notaron que no murieron chicos? ¿Semejante desastre y no murió ni uno? ¿Ustedes, con una mano en el corazón, pueden creer esto?

No me jodan. A esta altura el que se diga kirchnerista o es un tremendo boludo que no llega a los dos dedos de frente, mal alimentado y con un déficit importante de ácido fólico durante el embarazo o un tremendo hijo de puta, que está enganchado en algún curro con el Estado y que le conviene que esto siga así porque si cambia el gobierno, tiene que ponerse a laburar en serio para que no se lo coman los piojos. Una de dos. No creo que exista gente que sigue, de buena fe, sosteniendo esta farsa.

foto lacronicadigital.com.ar

foto lacronicadigital.com.ar

El gobierno, que se ha autoesgrimido como el paladín de la justicia y los DDHH, que baja cuadritos de milicos y que se rodea de aquellos que defienden la lucha armada de los 70’s, hoy tiene desaparecidos en La Plata, algunos enterrados como NN, que nadie reclama porque los que deberían reclamarlos, viven en tal grado de indefensión que no tienen cómo hacerlo, ante un estado que los ignora, los aplasta y les tira, con suerte, un colchón y un paquete de polenta mágica (colchón y paquete de polenta mágica, vale aclarar, donamos nosotros y repartieron tipos de la Cámpora, bien identificables, que hacen beneficencia con la nuestra)

Mención especial merece el intendente de la ciudad de La Plata que, cómo el día del desastre estaba tomando caipirinhas en Rio (cosa que nadie le echa en cara aunque no suena muy nacampop irse a gastar dólares afuera) para que no lo jodan, mandó una foto trucha de él laburando en los centros de evacuados. O sea, mientras sus votantes (fue electo con el 45% de los votos) se enfrentaban con el desastre del agua (y en la mayoría de los casos, perdían la batalla), twiteó una foto trucha diciendo que estaba ayudando a los damnificados. Su jefe de gabinete también aseguraba que el intendente estaba colaborando con las victimas y al frente del gabinete de crisis. Una vez que la mentira se supo (tardó muy poco en saberse), salió a decir huevadas, a echarle la culpa a nosequién y a decir que no pensaba renunciar. Sinceramente considero que si la gente de La Plata no exige la renuncia indeclinable de él y de todo su gabinete, estarían perdiendo derecho al pataleo de aquí a dentro de, ponele, 15 años.

foto losandes.com.ar

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Los argentinos en su conjunto, desde La Quiaca hasta Usuhaia, hicimos la típica. Conmovidos por el desastre que estaban viviendo nuestros hermanos de acá a la vuelta, en una movida de solidaridad  sin precedente, inundamos la ciudad de La Plata con camiones de lo que se te ocurra. Ropa, colchones, comida, leche, frazadas. Nosotros somos así. Lo hicimos en el 2009 con Tartagal y en el 2003 con Santa Fé. Tan inusitada fue la respuesta de la gente que desde la Plata tuvieron que pedir que no manden más cosas hasta que organicen las que mandamos. Eso sí, mañana, al votar, nos importa todo un carajo. Llevamos 10 años de kirchnerismo y, en la provincia de Buenos Aires, los peronistas son gobierno desde hace 25 años. Explicame cómo puede ser que la gente vote siempre a los mismos y estos tipos no hagan nada. Ni siquiera entubar un arroyo. La presidente ganó las elecciones con el 54% de los votos, lo que demuestra que la solidaridad es lo que tenemos para lavar nuestra conciencia cuando votamos  a un gobierno que le resulta más productivo gastar millonadas en Futbol Para Todos, con propaganda del FPV, ataques a todo aquel que piense diferente y autobombo de obras que después no realizan. Este año se gastan 1182 millones de pesos para televisar gratuitamente los partidos de fútbol, y otros 875 millones, para difundir los actos del Gobierno. El entubamiento del arroyo El Gato tendrá que esperar, estamos en año de campaña…

lpc2

Otra cosa que quedó en claro después del desastre que vivió la ciudad de La Plata es que el Estado brilla por su ausencia. Llovió, se inundó, la gente se ahogó, los que no se ahogaron perdieron todo y la única imagen (dantesca, si se me permite) de acción de ese estado que se mete hasta en la cantidad de kilos de papas que compras en el supermercado, era Berni, disfrazado de gondolieri, arriba de un gomón, levantando a las viejas en camisón en andas y llevándolas a un lugar seco. El jueves a la noche veíamos los camiones llenos de mercadería donada (el estado no tuvo que sacar ni un peso para leche) que eran descargados por gente en medio de la calle y puestos ahí, porque no sabían ni siquiera qué hacer con las cosas. Nadie de la municipalidad (y eso que el intendente ya había vuelto de sus vacaciones en Brasil), nadie de Defensa Civil o del Ejército. Unos cuantos ñatos con todísima la buena voluntad de ayudar pero sin nadie que les dijera esto va para allá, esto se queda acá.

foto clarin.com

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La presidente tuvo que ir, dicen que porque se lo exigió su madre, ya que su barrio de nacimiento, Tolosa, era una de las zonas más castigadas. Llegó en helicóptero, caminó unos metros, se rodeó de vecinos y a aquel que le dijera algo le respondió que cuando ella era chica hubo una inundación peor, que no se quejen tanto. A todo esto la ministra de acción social seguía en Paris cantando la vi en rose y cuando llegó a La Plata y la putearon salió a decir que la gente es agitadora y violenta y que no se deja ayudar. El gobernador de la provincia también se ligó algún puteadón pero al rato los que lo puteaban decidieron que no valía la pena, Cara de Amianto Scioli es cómo el compañero de la primaria al que bardeaban un rato pero cómo no respondía a los bardeos, terminaba siendo aburrido y todos se iban a buscar a alguien más calentón.

foto lavoz.com.ar

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Hoy volvió a llover en La Plata. Los arroyos no estaban desmalezados, la basura seguía en las calles, hay gente que sigue sin colchón, sin frazada, sin agua y sin luz. El gobierno nacional, siempre atento a las necesidades y reclamos de la gente, está enfrascado en la reforma (o disciplinamiento) del poder judicial. Nunca menos.

En su “Semana 13 de 2008″, Esteban Peicovich escribió:

El discurrir diario de la mayoría de los argentinos tiene grandeza, sacrificio, solidaridad, tristeza, ternura, amor, empuje y sueños a granel. Pero no país. Aquí las “patrias” impiden la Patria.

Viene triste, muy triste, este lluvioso Abril. Intentemos remontarlo. El 18 tenemos la oportunidad.

La vida no es “así”.

22 Feb

Cuando una creía que lo había oido todo, llega CFK y le dice a la familia de las víctimas de #Once: “la vida es así”. Inaudito. #22F

11:12 PM – Feb 21, 2013

once

 

 

Después de 364 días y del horrible papelón que cometió el senador Pichetto, negándose a tratar un proyecto de homenaje a las víctimas del accidente de Once cuando se cumplía un año de la tragedia, diciendo, sin que se le mueva un pelo, que en sesiones extraordinarias sólo se tratan los temas que propone el ejecutivo, a Cristina no le quedó otra más que admitir que hubo víctimas (51 muertos y 700 heridos).

Lo hizo pues, a su manera.

No se le pueden pedir peras al olmo ni humildad a nuestra mandataria, así que en medio de la presentación del (imprescindible) canal de deportes para todos, se acordó de los 51 muertos y les dedicó 212 palabras al tema.

No llegó a 2 minutos. 212 palabras. Hay que ser cínica. Porque habla de respeto a las víctimas y, un año tarde, en medio de un acto que no tenía nada que ver y unos minutos antes de empezar a hablar sobre árboles pegándole a Macri, les dedicó 212 palabras. (algunas, cabe aclarar, repetidas, porque le encanta repetir palabras en sus clases magistrales de drama queen).

Además de meter a Carlotto porque la vio ahí sentada y de recordarnos a todos que ella sabe muy bien lo que es perder a alguien (nos lo recuerda cada vez que se le presenta la oportunidad) dijo uno de los cristinismos que pasaran a la historia, demostrando que tiene menos sensibilidad que un paquete de arroz: La vida es así.

Les juro que cuando leí que había dicho eso, no lo creí. Y me fui al discurso, en video, porque pensaba que me estaban jodiendo. Y no. No me jodían.

La vida es así. Lo dice dos veces.

Y yo, nuevamente, como cada vez que habla, disiento.

La vida no es así. O al menos, no debería ser así.

La gente debería poder viajar en transporte público seguro. Debería poder ir a trabajar y volver a su casa en tiempo y forma. No necesariamente en trenes como los de Japón, pero trenes medianamente en condiciones de circular, como era antes. Llegar a la estación, y saber a qué hora llega. Tomarlo y saber cuánto tiempo va a tardar en llegar a destino. Y, pequeño detalle, tener la tranquilidad de que, cuando llegue a destino, va a frenar. Así debería ser la vida.

Cristina debería haber hablado antes. Debería haber sido compasiva con aquellos que estaban desvastados por la absurda muerte de un hijo, una madre, un marido o una hermana. Ella, que hace año y medio anda con la Cofradía del Santo Reproche porque El se murió por todos nosotros, no tuvo una sola palabra de aliento para los que perdieron a un ser querido o para los que quedaron heridos, enfrentando internaciones, cirugías y miedos. (Aunque, pensándolo bien, si lo que tenía para decir es lo que dijo ayer, un año después, capaz que mejor que se quedó callada).

Los responsables directos deberían haber sido eyectados, inmediatamente, de sus puestos. No sucedió. La concesión a TBA, se la sacaron a Cirigliano cuando ya no les quedaba otra, 3 meses después del 22 de febrero de 2012. Durante 3 meses, intentaron tapar todo. Y recién cuándo no les quedó otra, actuaron. No, definitivamente, la vida no debería haber sido así.

El ingeniero Schiavi, secretario de transporte en ese momento, renunció por problemas de salud. Supongo que tendrá insomnio, cargando con 51 muertos sobre sus espaldas. Pero la vida no debería haber sido así. A Schiavi, Cristina lo debería haber echado a patadas en el culo, si no el mismo día de la tragedia (no me gusta llamar accidente a lo que pasó en Once), al día siguiente cuando salió, suelto de cuerpo, a decirnos que si el tren no hubiera frenado el día anterior, que era feriado, había menos muertos y que la culpa, en definitiva, era de la idiosincrasia argentina, de apiñarse en el primer vagón. Cristina debería haberlo eyectado en el momento. Pero ya ven, la vida es así, y no sólo no lo echó (que en definitiva tampoco cambiaba mucho las cosas, pero hubiera sido un signo) sino que el tipo renunció cuando quiso (dos semanas después de la tragedia) y, lo más grave del asunto, según mi humilde opinión, en medio de aplausos de los funcionarios de mayor y menor rango que estaban presentes. Hubo aplausos para Schiavi. Y no, que quieren que les diga? La vida no debería ser así.

El Estado, lejos de asumir la responsabilidad que tiene en el desmanejo de los subsidios que hizo la empresa de Cirigliano, empresa a la que debía controlar y no hizo, en un intento desesperado de no quedar pegado, se presentó como querellante en la causa penal. O sea, el estado nacional quiso hacernos creer que ellos eran perjudicados, igual que las víctimas. Y buscaron, en un primer momento, a quien echarle la culpa. Encontraron a un maquinista que les venía como anillo al dedo. La culpa no fue del gobierno, ni de cirigliano, ni de Schiavi ni de Jaime. La culpa fue del maquinista, un perejil que se salvó de milagro y que, frente a la propaganda estatal, no tiene como defenderse. Y bueh, la vida es así.

En el canal del gobierno (Canal 7 dejó hace rato de ser el canal del estado para ser el canal del gobierno), en el programa 678 (pagado por vos, por mi y por mi vecino) tuvimos que escuchar, además de toda clase de teorías sobre la culpa de la década privatizadora del menemismo, olvidándose estos personajes del sutil detalle de que los K gobiernan el país desde mayo del 2003, a una panelista decir, al mejor Schiavi Style y sin que se le caiga la cara de vergüenza, que la gente que iba en el tren estaba ahí porque tenía un trabajo dónde ir, resultado del gobierno de los K, que nos dieron trabajo a todos. La vida es así, che. Y los muertos de Once son unos desagradecidos que murieron porque tenían trabajo y nadie tiene eso en cuenta.

Patéticos. Hijos de puta, ladrones y patéticos.  

Hoy se cumple 1 año.

Voy a la Plaza de Mayo. A acompañar, con respeto, a los heridos y a las familias de las víctimas de la tragedia de Once.

Y a decirle, de paso, a Cristina que no le creo. Que la vida no es así. Que en un país gobernado por gente decente, estas cosas no pasan.

 

Se nos termina el mundo.

19 Dic

Hace frío y es diciembre. Los mayas predijeron el fin del mundo y lo que se viene es la era de hielo. Idiotas.

19 Dec 2012, 7:25 AM.

Parece que mañana se termina el mundo. Buscándole el lado positivo a las cosas, hay que destacar que, de ser cierto, este año no vamos a tener Navidad, no hay que gastar una fortuna en regalos y no vamos a tener que probar el vitel toné que hizo la tía Martha para Nochebuena. Viéndolo desde un lado negativo, habrá que ver si llegamos al viernes. Es que no nos ha resultado fácil llegar hasta hoy. A diferencia de las películas de Hollywood, dónde el apocalipsis llega de sopetón y agarra a todos distraídos menos al protagonista, acá estamos viviendo un deterioro generalizado de nuestras condiciones de vida que nos hace, en lugar de aflorar nuestro instinto de supervivencia, rogar al cielo que los mayas tengan razón y esta farsa se termine de una buena vez por todas.

fin mundo4

Un jueves cualquiera, salís a la calle y de pronto te pican los ojos y la garganta. Antes de que empiecen las convulsiones, ves que una nube tóxica, amarilla, amenazante, avanza sobre Buenos Aires con la clara intención de llevarse al otro mundo a unos cuantos porteños. Un container con pesticidas se prendió fuego en el puerto, un paspado fue con una manguera a apagarlo, se produjo una reacción química y más de uno pensó que había llegado el ángel exterminador. Evacuaron los edificios públicos (como si la gente que trabaja en empresas privadas fuera inmune al gas mortífero) y las calles se llenaron de personas que huían desesperadas, llorando y tosiendo como tísicos. El que llegó, en lugar de Abadón, fue el viceministro de seguridad, Berni, disfrazado de una mezcla de cazafantasma y eternauta con reminiscencias de espermatozoide de película de Woody Allen, en una clarísima muestra de que ese hombre no tiene amigos. Si los tuviera, alguno le habría avisado que con esa pinta estaba haciendo el ridículo. Pero sin que se le caiga la cara de vergüenza, se sacó la máscara y empezó a explicarnos que el peligro había pasado y que teníamos para un rato más sobre esta tierra, pero enseguida tuvo que volver al helicóptero porque empezaba a llover.

El BerniNauta, dispuesto a salvarnos.

El BerniNauta, dispuesto a salvarnos.

Y vaya que llovió. Cayeron 170 mm en una hora y los que habíamos sobrevivido a la nube tóxica, corrimos serio riesgo de morir ahogados. Fuimos Venecia por un rato, aunque sin tanto charme, desde luego. A falta de gondolieri había un tipo haciendo windsurf en Figueroa Alcorta. El que, con cada lluvia, putea a Macri en la esquina de Blanco Encalada y Libertador, ésta vez puteaba con más bronca. Los comerciantes de Belgrano, volvían a escribir carteles de liquidación, porque los de la semana pasada estaban empapados. Los que venían del centro, tardaron tres horas en llegar y los que teníamos que ir al centro, nos quedamos en casa, mirando por tele a los vecinos del barrio Mitre, que, a fuerza de grito pelado, entraron al DOTBaires a exigir que las bombas de extracción de agua dejen de vaciar sus estacionamientos e inundar el vecindario, mientras algunos oportunistas aprovechaban la confusión para escaparse de Walmart con el changuito lleno, sin pasar por caja.

Pero sobrevivimos. Sólo para enterarnos que de aquí en más va a llover así cada 4 días y que de a poco tendremos un clima más tropical, aunque sin cocos, playas blancas y palmeras. Lo que yo llamo un verdadero fiasco.

El cerro Uritorco, lugar emblemático para los que creen en los alienígenas ancestrales, las apariciones de platos voladores y la utilidad del fenshuí, será cerrado al público el viernes, por temor de las autoridades a que se realicen suicidios colectivos. Ante la imposibilidad de suicidarse en el cerro,  más de uno planea pasar ese día por la súper noche de los shoppings con descuentos de hasta el 40% en indumentaria y probar suerte intentando llegar a la caja en los 5 minutos que dura el beneficio. O directamente descorchar una de las sidras a 9,80 que promociona el gobierno en su canasta navideña nacional y popular, que probablemente tenga un efecto superador a la ingesta de cianuro mezclado con Fanta.

La NASA promete tormentas solares, mucho más fuertes y explosivas que las que hemos tenido hasta ahora y los preppers (personas que vienen desde hace años acopiando comida en sótanos blindados, sin darle mucha importancia a la fecha de vencimiento de la salsa de espaguetis) están ultimando detalles para pasar a la clandestinidad y dejar que los que nos quedamos al aire libre este viernes nos prendamos fuego o algo así. Armados hasta los dientes, estos personajes han dedicado su vida a prepararse para enfrentar la hecatombe mundial y no tienen del todo pensado qué van a hacer cuándo queden unos pocos vivos sobre la faz de la tierra, además, claro está, de comer fideos con salsa vencida. Yo, en mi humilde condición de prepper del subdesarrollo, de lo único que me aseguré fue de tener cantidades suficientes de coca light en la heladera. Calculo que me durarán hasta que llegue Paz en Marzo y se las tome todas juntas.

Los preppers se están abasteciendo, vigilémoslos.

Los preppers se están abasteciendo, vigilémoslos.

Los arqueólogos dicen que el calendario maya en realidad es tolteca, así que no aplica para esa cultura,  y que lo hicieron terminar el 21 de diciembre porque no quedaba lugar para poner el 22, el 23 y los demás días pero los esotéricos consideran que los arqueólogos no saben nada y que las profecías mayas están ahí, en el Popol Vuh, para quien quiera leerlas.

La verdad sobre el calendario Maya.

La verdad sobre el calendario Maya.

Mientras tanto, varias madres creen que llega el fin del mundo cuando al hijo de 16 años, de las 9 materias que se había llevado a diciembre, le quedan 8 para Febrero. Pero no. A la mañana siguiente, ajeno a escatologías, el mocoso se levanta tan campante, se toma un vaso de Nesquik y se pone a jugar a la play.

En los noticieros nos muestran imágenes tomadas a lo largo y a lo ancho del mundo con las trompetas del apocalipsis sonando, en lugares tan remotos como República Checa, Chicago y Comodoro Rivadavia. No sé si son trompetas celestiales o si alguien aisló el ruido que generaban los robots de la película “La guerra de dos mundos”, pero los videos son escalofriantes. Es cierto que le quita dramatismo un tipo diciendo “che, boludo, ese ruido mete miedo” en la versión de Comodoro Rivadavia, pero al menos el sonido es el mismo que en Zagrev y no la versión cumbianchera de Agapornis.

El Papa twitea encantado en diversos idiomas, pero no parece haberse sumado a la ola findelmundista, cosa que, a los católicos nos hace sospechar. Si en el momento de mayor temor mundial los curas no están gritando “Venid a confesaros que se acaba el mundo”, es de suponer que el 22 nos vamos a levantar como cualquier otro día. Lo que, después de todo, es bueno. Salvo porque además de levantarnos nosotros, también se va a levantar la tía Martha. Y va a empezar a preparar, como todos los años, el Vitel Toné para el 24.

fin mundo6

Pronóstico extendido para esta semana.

 

Tres meses

3 Dic

En el 70ypico, los de ABBA compusieron Slipping Through my fingers para que yo la cante hoy. Lloren conmigo, hay lugar.

1:07 PM – 2 Dec 12 via Twitter for iPad

 

Ayer fuimos a Ezeiza a despedir a Paz, que se fue por tres meses a USA a laburar. Y cuando volvíamos, mientras yo lloraba como buena drama queen que soy, le preguntaba a Cardo ¿por qué los criamos tan libres y tan independientes? ¿No deberíamos haber bajado más línea? ¿No deberíamos haber dicho algún NO, hace mucho, para que hoy no pase esto? ¿No deberíamos haber sido padres más conservadores, más atados a las normas o al menos haberles metido más miedos en la cabeza a nuestros hijos para que no quieran irse?

Me dijo que no.

Y tiene razón. Si volviera atrás en el tiempo y empezara de nuevo con esta tarea de ser madre, intentaría cometer menos errores. Aquel pantalón turquesa con brillitos y pata de elefante que usaba a los 11 era espantoso. Aunque a ella le pareciera tan cool. Y las clases de danza, canto, tap y nosequé otro arte que reclamó durante años y de las que me excusé alegando que no podía pasarme el día entero haciendo de remisse, las habría arreglado de alguna manera. Podría haberla acompañado yo a soportar el show de las Bandanas en lugar de mandar, cobardemente a mi madre. No estuvo, tampoco, nada bien, eso de mentirle descaradamente cuando preguntó qué tal le quedaba el jopo a los 12, diciéndole: te queda lindo… Podría no haberle regalado el movi rosa chicle SIN cámara de fotos para Navidad. Habría insistido en ponerle el moño a lo Nelly Olson el día de la comunión, en lugar de esas florcitas en el pelo que ella eligió. No debería haber gritado tanto, aquella vez, en el auto cuando me aclaró que no eran 4 las materias que se llevaba, sino 5. Le tendría que haber avisado, cuando se puso de novia con aquel zanguango a los 16, que tenía cara de garca y que la iba a hacer llorar. Todas cosas que hice mal, lo sé, pero por inexperiencia, no por maldad.

El resto lo haría igual. Mis metas, como madre fueron varias y las quiero mantener:

Que se anime, que sea libre, que se divierta, que me haga hombritos cuando protesto por algo, que sea desordenada (bueno, no tanto), que se ría fuerte, que diga malas palabras cuando no se puede decir otra cosa, que sea independiente, que no tenga miedos y si los tiene, que los enfrente. Que llore como idiota ante cualquier propaganda sensiblera y que no le de vergüenza. Que exija justicia a los gritos en un mundo injusto. Que se saque algunas responsabilidades de encima, que no crea que la adultez requiere tanta seriedad. Que baile frente al espejo. Que siga manteniendo ese magnífico sentido del humor. Que no se tome tan en serio. Que sea compasiva con seres humanos y animales. Que no le importe mucho lo que dicen los demás y que se sienta segura de lo que es y de lo que puede ser. Que acepte cuando se equivoca y que no tenga miedo de volver a fojas cero las veces que haga falta, segura de que es la mejor decisión, después de haberlo intentado todo. Que se cuestione cosas. Que le interese lo que hace. Que me haga menos caso. Que ame la fotografía. Que escuche música a todo volumen en su cuarto, con la puerta abierta. Y que diga “que faso, mamá”, cuando le grito que la cierre.  

Ayer se fue por tres meses. Tres meses en que me va a faltar la charla femenina y el desorden en mi placard. Tres meses en que no voy a escucharla pelear con su hermano para ver quién usa el auto. Tres meses en los que no voy a darme cuenta que se llevó el shampoo cuando ya estoy debajo de la ducha y tres meses en los que voy a encontrar el secador de pelo exactamente en el mismo lugar dónde lo dejé dos días antes. Tres meses en los que no me va a llegar un mensajito al teléfono pidiendo que compre pomelo, rúcula y queso finlandia y tres meses en los que no voy a encontrar tres botellas semivacías de coca light en la heladera. Tres meses en los que no voy a tener que subir 30 veces a despertarla a la mañana. Tres meses en los que no me va a sacar el iPad para charlar con joaco por skype y tres meses sin oírla quejarse de la conexión a internet. Tres meses sin tener que echarla de mi cama donde está tirada mirando tele y tres meses sin que se queje por eso.

Ufff. Van a ser los tres meses más largos de mi vida.

Mafalda

9 meses

22 Nov

Que un tipo, responsable directo de la muerte de 51 personas, hable sobre el #8N, solo pasa acá, en este pais de boludos.

5:33 PM – 21 Nov 12

9 meses de impunidad. La tragedia de Once exige justicia.

Hoy se cumplen 9 meses de la muerte de 51 personas a causa de la desidia, la corrupción, la impunidad y la falta de frenos en un tren que llegaba, en hora pico, a la estación de Once.

51 muertos y 700 heridos, casi nada eh?

9 meses en los que hemos tenido que soportar, entre otras cosas, que los funcionarios de este gobierno intenten echarle la culpa al maquinista, tildándolo de enfermo, borracho o dormido.

9 meses en los que los familiares de las victimas reclaman justicia y nadie les da pelota.

9 meses en los que la postura del gobierno, en palabras del entonces secretario de transporte, ingeniero agrónomo (?) Schiavi, fue: si hubiera ocurrido el accidente ayer, que era feriado, estaríamos lamentando menos muertos y que la culpa era de las victimas que tenían la costumbre de amontonarse en los primeros vagones para no caminar tanto en la estación.

9 meses en los que los familiares han tenido que aguantar, después de perder a hijos, padres, maridos, hermanos, que la presidente les diga: “Ustedes hablan desde el dolor pero no saben todavía de qué se trata” (?)

9 meses en los que el gobierno, principal responsable de la tragedia, por el modelo de gestión oficial del sistema ferroviario y la falta de controles al sector, intentó ser querellante, haciéndose el sota, cómo si la tragedia hubiera sucedido a los 3 meses de haber asumido y no 9 años y un Ricardo Jaime después.

9 meses en los que el pedido de justicia se repite en la estación Once todos los 22.

9 meses en los que los familiares de las víctimas tuvieron que asistir, incrédulos, a la renuncia (si, renuncia, no lo rajaron a patadas, renunció él solito) de ese secretario de transporte que fue aplaudido como un héroe por el ministro de planificación federal, Julio De Vido. Ministro que, desde luego, sigue en su puesto como si fuera competente.

9 meses después de que el ministro se hiciera el desentendido en el asunto, aparece a proclamar que tienen derecho a reformar la constitución nacional y que el 8 de Noviembre, los que salimos a la calle lo único que pedíamos era que nos dejen comprar dólares para ir a Miami.

A ver Julio, si nos entendemos.

El 8 de Noviembre muy pocas personas pedían poder comprar dólares (y si lo pedían, estaban en su derecho). Pero la mayoría (entre los que me incluyo) fuimos al obelisco con otras consignas. Yo entiendo que la ineptitud de la que el ministro viene haciendo gala hace 9 años (ver los horribles resultados en el area energética que maneja), le impida ver más allá de sus anteojos, pero sería prudente que algún colaborador, asesor o amigo le explique lo que no entiende. O al menos que pase por el sitio www.ochodenoviembre.com donde va a poder ver los carteles que, algunos con humor, otros con bronca, tristeza o cristiana resignación portábamos los asistentes a la marcha.

Miami nos importa dos carajos Julio. Queremos libertad, queremos república, queremos justicia, queremos gente idónea gobernando (sorry, si se nos da, vas a tener que buscar laburo) y queremos que, al menos por un rato, dejen de ser tan corruptos.

Por otro lado, otro de los carteles que más se repetía era el de No a la reforma. Si ustedes no tienen candidato, bienvenidos al club. Pero CFK ya fue presidente 2 períodos seguidos. Si le sumamos el del difunto, van 3. No puede serlo de nuevo. Lola. A llorar a los caños. Llamen a otro. En tres años se les acaba la impunidad, se les acaba el negociado constante y el llenarse de guita a costa de la vida de los argentinos. Como los 51 que murieron en Once, hace 9 meses.

Mi promesa y la de muchos más que estuvieron en la marcha de 8 de Noviembre es simple:

Los Vamos A Juzgar

 

Los vamos a juzgar. No les quepan dudas.